sábado, 29 de julio de 2017

Exposición Militia, en el castillo de la Mota

Próxima exposición con obras de Ferre Clauzel y esculturas de Jose Crespo en el castillo de la Mota,  Medina del Campo (Castilla y León)

jueves, 27 de julio de 2017

El río Manzanares a la altura del Pardo


Unos días de descanso

Abrasado por el implacable sol castellano en los días de verano, y con muchísimo calor a lo largo de todo el día de ruta, pero contento y feliz de llegar y conocer lugares naturales que no conocía, los cuales merecen bien una visita. Pronto adjuntare fotos de ellos para dar a conocer mas rincones de esta tierra nuestra que es la mágica y medieval Castilla


sábado, 22 de julio de 2017

El Colacho: la ceremonia «bautismal» en la que el demonio salta sobre bebés

Una vez al año a mediados de junio, el demonio corre libre en la aldea española de Castrillo de Murcia, en Burgos.
El festival de El Colacho, que mezcla ritos paganos y católicos y representa el triunfo del bien sobre el mal, se remonta a 1620 y tiene lugar en el domingo después de la festividad del Corpus Christi. Sus orígenes no están del todo claros, pero algunos historiadores creen que podría haber comenzado como ritual de la fertilidad.
Durante el festival, los «demonios» de máscaras rojas y amarillas corren por las calles profiriendo insultos contra los aldeanos y dándoles latigazos con una cola de caballo atada a una vara. Cuando los tambores anuncian la llegada del atabalero vestido de negro y con él aparecen los hombres devotos para expulsar al mal, da comienzo el salto del Colacho.
En una exhibición de infarto, los bebés que han nacido durante el año anterior se colocan sobre un colchón en la calle mientras los hombres disfrazados saltan sobre ellos. Como si fuera una especie de bautismo, se cree que el demonio absorbe los pecados de los bebés y les proporciona protección frente a las enfermedades y las desgracias. Los espectadores que llenan las calles también regañan al Colacho para evitar su propia mala suerte el año siguiente. Después, se echa sobre los bebés unos pétalos de rosa y sus padres los recogen de inmediato.
Tradicionalmente, la fiesta solo incluía a bebés de la aldea, pero en los últimos años gente de todo el mundo ha viajado a este pueblo del norte de España para participar. Hasta la fecha, no ha habido informes de lesiones, sin embargo, la práctica es todavía motivo de debate dentro de la Iglesia católica.

Resultado de imagen de colacho burgos

domingo, 9 de julio de 2017

Caballero aragonés del siglo XIII

Caballero aragonés del siglo XIII. Utiliza una prenda propia de la corona y reino de Aragón, la cual no esta documentada en otras partes de España. El perpunte esta documentado en la corona aragonesa durante el siglo XIII. Los caballeros lucían esta prenda acolchada sobre la loriga y la vesta heráldica


Posesiones españolas en Alaska


Andaluces con ADN germánico en las Carolinas

Andaluces con ADN germano: 250 años de la colonización alemana de Sierra Morena.

La Carolina es un municipio de parada y fonda nada más cruzar Despeñaperros camino de Cádiz. Tiene 15.000 habitantes y unas avenidas interminables cortadas milimétricamente en cuadrícula como si fuera Nueva York. La Carolina es un templo de la caza y el paté de perdiz, tierra de olivos frente a los cerros de Úbeda (los de verdad), epicentro de la reconquista (en sus alrededores tuvo lugar la batalla de las Navas de Tolosa en 1212) y refugio de bandoleros en Sierra Morena. La Carolina está de cumpleaños. Nació hace 250 años como punta de lanza de un proyecto pionero de repoblación y políticas públicas que trajo a España 6.000 colonos centroeuropeos a cambio de tierras.

La Carolina, en el norte de Jaén, celebra estos días la fundación de las llamadas Nuevas Poblaciones de Sierra Morena. Eventos, conferencias y exposiciones recuerdan un hito de la historia de Andalucía muy olvidado. Apenas quedan restos del proyecto que idearon los ministros ilustrados de Carlos III. Resiste un legado revolucionario en aquel tiempo de políticas públicas y reparto de tierras para su cultivo en un lugar de señoríos y latifundios.
Y sobreviven apellidos alemanes impropios de estos lares, danzas tirolesas nada parecidas a las sevillanas y costumbres como pintar huevos de Pascua. Poco más. Algunos dicen que hay más rubios con ojos azules que la media habitual. Un mito quizá exagerado, pero médicos alemanes han hecho estudios en épocas distintas a lo largo de la historia para comprobar si resistía la genética prusiana en el norte de Andalucía. La leyenda dice que los nazis buscaron pruebas de la superioridad aria en Jaén.
Francisco Pérez-Schmid es cronista de Aldeaquemada, Navas de Tolosa, Santa Elena y Montizón, cuatro de los 16 municipios que integraron las Nuevas Poblaciones. La Carolina fue su capital. Su antepasado Felipe Schmid llegó desde Alemania a este paraje prácticamente desierto del norte de Andalucía hace ahora 250 años. Él firma sus textos con ese apellido compuesto para evitar que se pierda el legado de su familia.

“Queda una idea de la implicación de la Corona en las políticas públicas y las posteriores leyes de repartimiento de tierras que hubo”, dice Pérez-Schmid. “En lugar de quitar o expropiar tierras a los nobles o la iglesias se consiguió convencerles de los beneficios de un arrendamiento a largo plazo”.

Carlos III comisionó las Nuevas Poblaciones al jurista Pablo de Olavide. El proyecto buscaba un objetivo triple: poblar una zona despoblada; aumentar la seguridad de los caminos de Sierra Morena, por donde pasaban todas las riquezas de América hacia Madrid; y paliar la falta de alimentos básicos.
La idea de traer extranjeros fue una manera de dar ejemplo. España quería demostrar que podía acoger gente de otros países, darles casa, trabajo y una forma de vida. Olavide encargó a Johann Kaspar Thürriegel, un coronel bávaro que trabajaba al servicio de Carlos III, la contrata. La única condición era que fueran jóvenes, católicos y conocedores del campo. En los documentos de la época, se vendía esta oportunidad como una puerta a la felicidad.
Thürriegel trajo los colonos fundamentalmente de Alemania, pero también había suizos, franceses, italianos y hasta húngaros. Algunos llegaron en carros. Otros, por ejemplo, dejaron barcos que enfilaban Puerto Rico para recalar en Jaén. Se calcula que llegaron unos 6.000 colonos de diversos estratos sociales. En 1767 se fundó La Carolina como capital y se empezó a acoger a los primeros colonos. El rey concedió un fuero especial a las Nuevas Poblaciones. La cosecha no tributaba y a los extranjeros se les entregaron lotes de tierra, material de labranza y vivienda.

No fue fácil”, explica Pérez-Schmid. “No había nada. Costó un poco arrancar”.

Una epidemia de paludismo en 1768 diezmó la población de colonos. La Corona llevó a catalanes y valencianos para no abandonar el proyecto. La idea de Carlos III siempre fue españolizar a los extranjeros. Lo consiguió rápidamente. Una vez superadas las enfermedades, los nuevos habitantes empezaron a prosperar, crecieron los matrimonios mixtos y el alemán y las costumbres extranjeras desaparecieron.
La muerte de Carlos III fue el principio del fin de las Nuevas Poblaciones. No se le retiró definitivamente su fuero especial hasta 1835, pero el grifo económico se había cerrado mucho antes. La guerra de la independencia, la dominación francesa, las Cortes de Cádiz y el trienio liberal pasaron factura al proyecto. Los años borraron casi por completo los vestigios de la colonización.

Danza de los locos

Algunos de ellos se recuerdan estos días de celebración. Los vecinos de La Carolina se visten con trajes de época. Un grupo del municipio de Fuente Carreteros baila la llamada danza de los locos, de origen tirolés. En el pueblo de San Sebastián de los Ballesteros se cocina un pavo con fideos cuya receta, dicen, se remonta al tiempo de los colonos.
Muchos historiadores creen que Franco se inspiró en el plan de Olavide para su colonización agraria, uno de los mayores movimientos migratorios de nuestra historia. La Carolina y algunos municipios del norte de Jaén recuperaron fugazmente su esplendor durante la época de las minas de plomo, que también atrajo población extranjera: ingenieros ingleses y alemanes fundamentalmente.
Pero las minas también cayeron. El norte de Jaén vive ahora de la oliva, una industria demasiado pequeña y una escuálida oferta turística. Algunos de sus municipios concentran las tasas de paro más altas de España. “Es importante recordar todo aquello. Saber quienes somos”, dice Pérez-Schmid. “Proteger lo que queda del patrimonio de los colonos labradores es una obligación”.

Fuente: El español


lunes, 3 de julio de 2017

Festival medieval de la Rose D´or (Francia)


805 años de la batalla de las Navas de Tolosa. Castilla y Alfonso VIII

Hace 805 años, por estas fechas, los ejércitos cristianos se encaminaban hacia el Sur para enfrentarse a las tropas almohades en la que será conocida como batalla de las Navas de Tolosa.
No fue una batalla más, sino que marcó un antes y un después en la Reconquista.
Fue, además, un momento en el que los reyes cristianos lograron aunar sus fuerzas frente al enemigo común. Faltaron los reyes de Portugal (Alfonso II) y de León (Alfonso IX), pero sí acudieron los reyes de Castilla (Alfonso VIII), Navarra (Sancho VII) y Aragón (Pedro II).
La batalla tuvo lugar el 16 de julio, pero en realidad había empezado muchos días antes, cuando el rey castellano, a través del Papa Inocencio III, convocó a la cristiandad para hacer frente a la amenaza almohade.
El Papa accedió a la petición, y en los púlpitos de toda Europa se llamó a acudir a la frontera hispana en mayo de 1212.
Además el Papa ordenó a los reyes cristianos que aplazaran sus discordias personales en favor de la magna empresa común.