martes, 27 de junio de 2017

festival de raiz iberica 2017 en Soria


La herencia española en Texas

El fracaso de la colonia Francesa fue conocida en todo el mundo. Un año después de lo sucedido, los españoles entraron en Texas, deseosos de mantener a los franceses en Luisiana, lejos de la riqueza de la Nueva España. Texas se convirtió en una zona de separación importante pero escasamente poblada entre los reclamos de las potencias de Francia y España. El Texas español duró de 1690 a 1821 cuando Texas fue gobernada como colonia española separada de la Nueva España, conocida como el "Reino de Texas". Este periodo inicia con la expedición del gobernador de Coahuila para destruir las ruinas de la colonia francesa del Fuerte de San Luis y establecer una presencia española en el área, y termina con la Independencia de México en 1821, creando el Texas mexicano. Durante este periodo, Texas fue parte de cuatro provincias en el Virreinato de la Nueva España (México Colonial): el área de El Paso estaba bajo la jurisdicción de Nuevo México, las misiones fundadas cerca de La Junta de los Ríos bajo la de Nueva Vizcaya, la región costera desde el río Nueces hasta el río Bravo y de ahí río arriba hacia Laredo bajo la jurisdicción de Nuevo Santander después de 1749, y Texas estaba inicialmente bajo una jurisdicción conjunta con la provincia de Coahuila. Poco más de tres siglos transcurrieron entre la época en que la costa de Texas fue vista por primera vez por un español en 1519 y el 21 de julio de 1821, cuando la bandera de Castilla y León fue izada por última vez en San Antonio. Esos 300 años se pueden dividir en tres etapas: la era de la exploración inicial, en la que hubo una evaluación preliminar de la tierra y sus recursos; el periodo de la absorción cultural, en el que los indígenas de Texas comenzaron a adquirir elementos culturales de España, al principio indirectamente de intermediarios indios y después directamente de los españoles en sí; y la época de la ocupación defensiva, en la que la presencia española en Texas estaba más dictada por las consideraciones internacionales que causada por el impulso de un imperio en expansión.


Vireinatos españoles en america del norte hasta el 1800


Durante la mayor parte del periodo del Texas español, el área asumió una importancia geopolítica enormemente desproporcionada a su lugar demográfico o económico dentro del Imperio español. Durante el periodo inicial de la expansión española en Texas, el Imperio comenzó a fundar una serie de misiones para establecer un punto de apoyo en esta tierra fronteriza. Debido a que los entornos tejanos eran relativamente desconocidos o no estudiados más allá de los reportes hechos durante el periodo conquistador temprano, la expansión española sirvió tanto para delimitar la extensión de su poder como para colonizar el área. Un sistema de misiones-presidios fue establecido en las actuales zonas de San Antonio, La Bahía, Los Adaes, El Paso, Loredao, Nagodoches y San Luis de las Amarillas. La expansión inicial a comienzos del siglo XVIII se encontró con contratiempos inmediatos, cuando durante la Guerra de la Cuádruple Alianza en Europa las hostilidades se propagaron hasta el Nuevo Mundo y las tropas francesas de Natchitoches (en Luisiana) capturaron brevemente la capital de Texas, Los Adaes, en lo que actualmente es el noroeste de Luisiana. Después de estos inconvenientes, el Presidio fue San Luis de las Amarillas, aunque fortalecido y mantenido por varios años, tuvo que ser abandonado en 1770 debido a las depredaciones indígenas y la viabilidad económica. Así, los esfuerzos españoles por la expansión en Texas durante los años de 1731 a 1762 fallaron, excepto en La Bahía, San Antonio de Béxar, y a lo largo del río Grande. Las misiones y los presidios, a pesar de todo, habían fracasado claramente al norte de San Antonio.
El Texas español fue consolidado sobre tres centros primarios. La más antigua y mayor de las comunidades coloniales en Texas fue San Antonio de Béxar. En sus ochenta años de historia el asentamiento había evolucionado de un complejo misión-presidio al primer municipio cartografiado y finalmente a la capital provincial. Su población de aproximadamente 2.000 habitantes estaba compuesta principalmente por colonos mexicanos de Coahuila, Nuevo León y otras provincias fronterizas mezclados con un pequeño número de personas de las Islas Canarias. Después de que Estados Unidos adquiriera Luisiana, un refuerzo de la presencia militar española en Texas resultó en la transferencia de la Segunda Compañía de San Carlos de Parras (la compañía del Álamo de Parras) a San Antonio, donde fue establecida en 1803 en la misión de San Antonio de Valero, que había sido previamente cerrada. Otras unidades procedentes de Nuevo Santander y Nuevo León incrementaron la población a más de 3.000 habitantes para 1810.
El centro secundario del poder colonial español, La Bahía (hoy en día Goliad), era el segundo asentamiento más antiguo en la provincia. Fue originalmente establecido en 1721 en el sitio del Fuerte de San Luis de La Salle, después fue trasladado en 1749 al río San Antonio, donde el presidio y dos misiones tenían la tarea de proteger la costa de Golfo tejana contra las invasiones extranjeras. En 1803 la población del asentamiento de aproximadamente 618 soldados y civiles continuó viviendo bajo jurisdicción militar.

El tercer centro de poder español y el que tenía el control español más limitado estaba al noreste, cerca de la frontera con Luisiana. El noreste de Texas había sido tradicionalmente una comunidad de colonos ingleses, franceses y españoles que habían establecido el Presidio de Las Adaes como la primera capital de Texas. Sin embargo, esta zona estaba incluso más alejada de la Ciudad de México que San Antonio de Béxar. Consecuentemente, el área fue degradada en el estatus colonial y por un edicto Imperial se les ordenó a los colonizadores abandonarla. El virrey eventualmente permitió el reasentamiento del este de Texas, pero no consentía la construcción cerca de Natchitoches, Luisiana. Aun así, los refugiados en San Antonio tomaron cualquier concesión como algo alentador. En agosto de 1774 fundaron el asentamiento de Bucareli en el río Trinidad, en el sitio del actual Condado de Madison. El pueblo había atraído 347 habitantes para 1777, pero fue azotado por las inundaciones y las incursiones comanches. Sin autorización, la población se movió de nuevo en 1779 a Nacogdoches. El nuevo poblado comenzó a ser guarecido en 1795 por un destacamento de Béxar como señal de la futura consolidación de los intereses de San Antonio sobre la provincia. Para los inicios del siglo XIX, el establecimiento estaba atrayendo un creciente número de inmigrantes, legales o no, de la frontera angloamericana.
Para finales del siglo XVIII Texas permaneció como un territorio escasamente poblado, muy dependiente de las fuerzas militares y continuamente expuesto a los ataques de los indígenas que se resistían a la soberanía española en la región. Los esfuerzos de la Corona durante gran parte del siglo XVIII para incrementar la pequeña población y de esta forma mejorar la viabilidad de la provincia en general resultaron infructuosos. La población se mantuvo como una mezcla de indígenas hispanizados concentrados en las misiones, soldados españoles y novohispanos con sus familias, oficiales coloniales españoles y sus familias, y varias comunidades de colonizadores franceses, británicos, italianos, alemanes y estadounidenses que habían sido asimilados dentro del sistema español. Después, en los primeros años del siglo XIX, España se enfrentó de nuevo a los esfuerzos conjuntos de sus rivales, ahora incluyendo a los Estados Unidos, para arrancarle partes importantes de su imperio norteamericano. Las relaciones con los Estados Unidos se habían vuelto peligrosamente cercanas a la guerra sobre los derechos de navegación en el río Misisipi y la expansión de los asentamientos fronterizos angloamericanos hacia las Floridas españolas. La adquisición obligada de Luisiana por parte de Napoleón en 1800 y la subsecuente venta del vasto territorio a los Estados Unidos en 1803 dejó a la Norteamérica española dividida y vulnerable.
La información de censos más completa para el Texas español a principios del siglo XIX data de 1804, el primer año después de la venta de Luisiana a los Estados Unidos. Es posible que esta cuenta sistemática resultara de la necesidad de evaluar la fuerza y números de los españoles y la población hispanizada frente a los agresivos estadounidenses del este. Las siguientes cifras de población fueron compiladas entre enero y diciembre de 1804:
Aunque la población hispanohablante incluía comerciantes y unos pocos artesanos tales como sastres y herreros, la gran mayoría de los tejanos eran ganaderos y pequeños agricultores. Estas cifras no incluyen a los indígenas no asentados ni a los esclavos de raza negra; como Randolph B. Campbell ha demostrado, prácticamente no había gente de raza negra en Texas en la víspera de la Guerra de Independencia de México.

La situación del Texas español a inicios del siglo XIX no lucía prometedora. Invasiones extranjeras, asaltos indígenas y actividades insurreccionales contribuyeron a un colapso demográfico y económico. Al final, las desesperadas autoridades españolas autorizaron la colonización angloamericana en un intento de poblar la provincia y así produjo una nueva serie de problemas para las autoridades mexicanas que pronto las reemplazarían. En los años que siguieron a la Compra de Luisiana y la adquisición de Nueva Orleans por los Estados Unidos, los pobladores estadounidenses habían comenzado a moverse hacia el oeste dentro del territorio reclamado por los mexicanos. Algunos eran filibusteros activos, que buscaban una anexión a largo plazo del área por parte de los Estados Unidos. En 1812 y 1813, la expedición Gutiérrez-Magee intentó separar a Texas de Imperio español. En respuesta, el gobierno español en México ordenó un genocidio de toda la población tejano-estadounidense y de sus colaboradores entre la población tejano-española. El resultado fue la total devastación de Texas, lo que lo dejó con un tamaño de población igual al que tenía a principios del siglo XVIII.
La ininterrumpida ocupación española de Texas (1716-1821) duró solamente 105 años. No obstante, los legados del Texas español aún son duraderos y significantes. En reflexión parecen fuera de proporción al relativamente bajo número de españoles e indígenas hispanizados que se convirtieron en la nación mexicana en 1821. Tal vez más evidente, aunque superficial en importancia, es el uso de nombres españoles por cientos de pueblos, ciudades, condados y zonas geográficas en Texas. San Antonio, el primer municipio formal en Texas, es una de las diez ciudades más grandes en los Estados Unidos. Cuarenta y dos de los 254 condados en Texas tienen nombres o españoles o derivaciones anglicanizadas tales como Galveston, o mal deletreados como Uvalde. Los nombres de algunos accidentes geográficos como Llano Estacado, Montañas Guadalupe e Isla Padre sirven como recordatorio de los exploradores y conquistadores españoles que cruzaron porciones de Texas mucho antes de que los ingleses se establecieran en la costa del Atlántico de Norteamérica. Los españoles introdujeron numerosos cultivos europeos, la irrigación en San Antonio y otros sitios misioneros, además del ganado y técnicas de crianza de éste. La agricultura, inicialmente practicada por algunos grupos de indígenas en Texas, fue de la misma forma expandida y mejorada por los misioneros y colonos españoles. Las misiones restauradas en San Antonio y Goliath permanecen como perdurables monumentos para los franciscanos que trajeron la religión católica a los indígenas tejanos. Con la excepción de aquellos hallados en California, los más finos ejemplos de arquitectura misionera española en los Estados Unidos se encuentran en Texas.


Escudo del estado de Texas con la bandera Española, recordando su pasado como parte del imperio

viernes, 23 de junio de 2017

Leyenda de Manqueospese en el siglo XIII

Hace unos días un lector nos pasó por mail esta interesante leyenda relacionada con el impresionante castillo de Manqueospese (Avila).

La leyenda de Don Alvar Dávila y Doña Guiomar en Manqueospese

Volvían a Ávila, de pelear como buenos en las Navas de Tolosa, los escuadrones de serranos y habían entrado ya en la ciudad por la Puerta del Alcázar. Recorrían las calles entre los vítores de la plebe y los saludos de los nobles, que presenciaban el desfile desde los ventanales o en las torres de sus palacios. Apuesto y bizarro sobre un negro corcel, iba el capitán D. Alvar Dávila, señor de Sotalvo, al frente de sus escuadrones, repartiendo sonrisas y saludos. 
Llegaba ya el desfile frente al palacio de D. Diego de Zuñiga, noble y palaciego abulense, arriba, desde la alta ventana, su hija Dª Guiomar aplaudía a los guerreros. Era linda y tenía ojos negros la condesita, era blanca como el lirio de los campos y su mirada angelical se cruzo con la de Alvar Dávila, que sonreía, sonreía... el valiente capitán se serranos recorrió ya la ciudad sin corazón, ¡ lo había perdido en una sonrisa !. 
Muchas veces se vieron Alvar Dávila y la condesita Guiomar, pero siempre a través de aquel alto ventanal de la torre del palacio de D. Diego de Zuñiga. Guardaba el conde a su hija entre los recios muros de la casa señorial para ofrecérsela a Dios. Era duro y altivo el conde, y ante él vino un día el capitán de serranos. Eran breves las treguas de guerra y le pidió licencia para casarse con la condesita, su hija, antes de una nueva partida. El conde, la ira en los ojos, ordenó al capitán que abandonase su palacio, prohibiéndole que en lo sucesivo volver a ver a Dª Guiomar. 
El señor de Sotalvo con toda dignidad y gran Entereza, replico al irascible: - Cuando el amor ha nacido, no se le mata con vilencias; que el corazón del enamorado es rebelde y terco en la rebeldía. Dª Guiomar y yo seguiremos amándonos, y aún más, viéndonos: ¡ Mal que os pese !. 
Guardias rondaban día y noche el palacio, para prender al capitán si osaba acercarse. Mientras tanto, en el coto señorial de Sotalvo, sobre las altas rocas, mirando a Ávila, la brisa del corazón de Alvar Dávila alzaba en pocos días un blanco castillo roquero. Se adivinaban, más que se veían, los dos enamorados; ella miraba a la sierra; él, en las altas almenas que descubrían la ciudad. 
Hasta que un día, al fin, el alma blanca de Dª Guiomar se escapó, hecha suspiro, del lirio de su cuerpo. A las torres del castillo vino aquel día nívea paloma. Suave era el arrullo, y el castellano la tomo con ternura en sus manos, poniéndola al cuello blanco lazo de raso. 
De madrugada partía para la guerra al frente de sus escuadrones de serranos. Y en la guerra murió peleando como bueno...


jueves, 22 de junio de 2017

El día después de la borrachera neo hipi en el solsticio de verano

Precisamente abajo comentaba lo masificado que está el solsticio de verano en Stonhenge. Un lugar que ya ha perdido todo simbolismo espiritual por respeto a lo sagrado de las comunidades nativas de Europa. Convirtiéndose en una experiencia turística, o de neo Hipies que buscan un sentido a su vida materialista salida del modernismo de las grandes ciudades. En ambos casos gentes no vinculadas espiritualmente con el respeto sagrado que merece todo lugar antiguo sacralizado para sus antepasados.
Como nos temíamos el día después del solsticio de verano en Stonhenge ha dejado evidenciados todos nuestros peores temores. Vivimos en un mundo acostumbrado a consumir, y la cultura, incluso la espiritualidad es entendida como una diversión sin mas, algo que se consume, se disfruta y se regresa a la vida cotidiana.
Hace tiempo las autoridades británicas prohibieron la celebración de los solsticios de en Stonhenge para evitar precisamente algo que comenzaba a ser demasiado frecuente. Finalmente decidieron re abrir los solsticios ante las quejas de varias asociaciones culturales. Viendo lo visto, y a sabiendas de que es imposible controlar a los nuevos paganos new age, no se si será mejor para todos, cerrar nuevamente el santuario sagrado alejándolo así del modernismo pijo que busca una vida mas "fashion" ante sus contactos de facebook


Ceremonia del solsticio de Verano por Wicca Celtibera en Pinto


Solsticio de verano en Stonhenge 2017

Cita tradicional de neo paganos y turistas procedentes de todo el mundo, reunidos para el solsticio e verano en las populares y conocidas ruinas megalíticas de Stonhenge. Ciertamente se ha perdido la magia y la espiritualidad. La festividad se ha convertido en una fiesta multitudinaria de carácter lúdico y divertido mas que tradicional y relacionado con la cultura británica. Pero aún así es una experiencia única, si bien recomendamos a todos los interesados, la visita de santuario en cualquier otra fecha del año para encontrar la calma y la magia que sin duda esperaran buscar visitando el lugar. 


miércoles, 21 de junio de 2017

Baelistus el dios solar

Con motivo del solsticio de verano, recuperamos un articulo escrito por Alvar Ordoño, y publicado el 1 de Julio del 2011 paga el blog magazine Fundación Rueda Solar. En el se describe la importancia del dios solar celta hispánico Baelisto, el Belenos de los celtas en la meseta central.

Baelisto dios del sol brillante, la luz y del fuego purificador

Baelisto es una deidad adorada por los celtas de la Rioja, los berones. No se han encontrado muchas referencias a este dios en la geografía hispánica. Tan solo la ya mencionada en la Rioja (Castilla) y en Asturias, tierra de los astures, donde aun hoy sobreviven algunos topónimos de pueblos que hacen relación directa al dios, como el pueblo de San Juan de Beleño, en la ya citada Asturias.
Muy posiblemente Baelisto y como ocurre con gran cantidad de dioses en las Galias y en Hispania, está vinculado a un lugar concreto. Por lo cual es complicado encontrar mas referencias al dios fuera de ese ámbito cultural o geográfico, al menos con el mismo nombre.
Andoni Saenz de Buroaga (Referencias al culto precristiano del monte Bilibio). Cree emparentar al dios de los berones Baelisto, con un culto a los montes y alturas, algo también muy extendido entre las religiones naturalistas como fue la celta. Esto no significa que fuera una deidad de los montes, aun cuando posiblemente ejerciera un poder sobre su territorio, sino quizás mas bien que para la nación de los berones el dios viviera en el monte Bilibio.
La composición del nombre Baelisto, parece vincularlo claramente con el radical Bhel “blanco / brillante” y la terminación “sto”, con “el que mas”. De tal forma una interpretación muy aproximada desde el punto lingüístico del nombre, nos dice que Baelisto significaría “el mas resplandeciente / el mas brillante”, es decir, el Sol.
Parece muy evidente que Baelisto tiene una relación directa con el también dios de los galos Belenos / Apolo, siendo ambos dos dioses no del poder del sol como tal, es decir, de la fuerza bruta o heroica. Sino de la luminosidad del sol, de la luz, del fuego. Un dios que representa al fuego, como medio de luz, de grande, de poder purificador de las cosechas, ganado, y malos augurios. Así al menos estaba considerado en las Galias, donde los hermanos del otro lado del pirineo le consagraron la fiesta de Beltaine.
Aun cuando es cierto que muy posiblemente Baelisto sea el mismo dios Belenos de los galos, al menos comparte si simbolismo solar, luminoso y de fuego. No se puede demostrar y seguramente nuca podremos, por ello lo trataremos como un dios semejante pero no igual.
Baelisto será el dios purificador, el dios de la luz resplandeciente, el dios del sol como símbolo del fuego que purifica, que da perdón, que nos limpia de nuestras malas acciones cuando mostramos arrepentimiento.
Es un dios protector al que los galos ofrecían ganado para que atravesara las llamas de las fogatas en su honor durante el Beltaine para que de esta forma fueran purificadas de malas energías, a la par que protegidas.
Hoy en día se cree ver en la tradición soriana del “paso del fuego” una reminiscencia de los rituales celtas hispánicos de purificación. Donde los guerreros o gentes del pueblo, cruzarían las brasas tiradas en el suelo, unos como símbolo de valor, y otros como símbolo purificador.

Alvar Ordoño. Baelisto dios del sol brillante, la luz y del fuego purificador. Fundación Rueda Solar /  1 de Julio del 2011



Hails, Dios del fuego solar Baelistvs. Castilla Pagana


Solsticio castellano 2017. Fiesta del sol


martes, 20 de junio de 2017

Ritos de guerra en Celtiberia

Los celtíberos han pasado a la historia como fuertes guerreros que no se rinden ante sus enemigos y están dispuestos a luchar hasta las últimas consecuencias, lo que no deja de ser una imagen estereotipada que viene de lejos. Un guerrero se podría decir que, venciera o perdiese, siempre sacaba algún provecho de la batalla: si vencía, adquiría poder, fama y prestigio en su comunidad y ante sus enemigos; si, por otra parte, perdía y perecía, habría recibido la más gloriosa de las muertes y, y tendría un puesto de honor en el más allá; pero lo peor que podía hacer un guerrero era rendirse, es decir, entregar sus armas.
Este mundo tan militarizado, en el que por encima de todo existe una ética guerrera, estaría influido por la religiosidad, pues prácticamente todas las culturas antiguas realizaban ritos previos y posteriores a las batallas (sacrificios, augurios, celebración de victorias…). Además, en referencia a lo anteriormente dicho, la muerte en la batalla estaba envuelta en algún tipo de magia especial, se moría joven, sí, pero con honor y gloria: una “bella muerte”. Cabe destacar también que la gran mayoría de dioses que conocemos están relacionados de algún modo con la guerra.
Tenemos constancia de un personaje que cabalga entre lo divino y lo humano, donde podemos ver reflejado este ethos guerrero. Este personaje es Olíndico, que aparece representado por Floro (I, 33, 14), cuyo texto, aunque breve, es una buena descripción de cómo serían esos jefes de los pueblos celtibéricos, que parecen estar a medio camino entre el liderazgo militar y el mundo religioso.
Las armas toman un papel fundamental para cualquier guerrero y a lo largo de la historia, muchas se han rendido ante un enemigo más poderoso. Por ejemplo, una rendición muy conocida en el mundo antiguo (escapando del mundo celtibérico) es la de Vercingetorix ante César: la visión de este héroe ataviado con su mejor armadura y arrodillándose ante César debió resultar asombrosa, ya que arrojar las armas significaba reconocer una aplastante derrota. Volviendo al ámbito celtibérico, sabemos por diversas fuentes que los numantinos prefirieron morir de hambre y enfermedad antes que rendirse y entregar las armas a Roma; hecho que, sin duda, camina entre la historia y la leyenda que se forjó desde antiguo en torno a Numancia. No obstante, la entrega de armas para ellos habría significado la pérdida de la libertad, algo que seguramente valoraban más que su vida. Pero no podemos olvidar que la realidad histórica nos demuestra que se dieron con frecuencia deditiones (rendiciones) de comunidades celtibéricas en el proceso de expansión militar de Roma, principalmente en el siglo II a.C.
Pero en cuanto al armamento hay un hecho que se da en el mundo celtíbero (aunque no exclusivo del mismo) que se considera un ritual como tal, la destrucción de las armas  doblados o perforados con clavos. Estas prácticas se llevarían a cabo para inutilizar los ajuares (pues no sólo aparecen rotas las armas, sino también otros objetos). Esto puede deberse a la necesidad de hacer una muerte ritual del objeto para que el difunto pueda atravesar con sus pertenencias a la otra vida. Cabe destacar que las espadas habrían sido el arma que otorgaba más prestigio a su portador y algunas de ellas presentan hermosas decoraciones.
El panteón celtíbero, cargado de dioses guerreros, y el hecho de que su ferocidad, fuerza y entrega a la lucha hayan pasado a la historia, tópicos aparte, parece indicar que el culto y la guerra marchaban de la mano, en una sociedad en el que el más fuerte se alzaba sobre los demás.
Lanza hecha completamente de hierro en una sola pieza que alcanzaba una altura de unos 2 metros y tenía la capacidad de atravesar armaduras y corazas.

Bibliografía:

AGUILERA DURÁN, T. (2012): “Una visión historiográfica alternativa: la deconstrucción del estereotipo del bárbaro prerromano”, Anesteria. Debates de Historia Antigua, 1, pp.543-555.
GARCÍA RIAZA, E. (2002): Celtíberos y lusitanos frente a Roma: diplomacia y derecho de guerra. (Servicio editorial de la Universidad del País Vasco). Vitoria.
JIMENO MARTÍNEZ, A. y DE LA TORRE ECHÁVARRI, J.I. (2005): Numancia, símbolo e historia. (Akal). Madrid.
SOPEÑA GENZOR, G. (1995): Ética y ritual. Aproximación al estudio de la religiosidad de los pueblos celtibéricos. (Institución “Fernando el Católico”). Zaragoza.
http://www.man.es/man/home.html


Este fin de semana en el Espinar (Segovia)


lunes, 19 de junio de 2017

El lobo ya está a menos de 50 km de la Puerta del Sol

La recuperación de este animal, asegura, está directamente relacionada con el abandono del campo y la desaparición del mundo rural. Cada vez hay más corzo y jabalí, están aumentando los bosques y los pastos, y el lobo, inteligente y oportunista a partes iguales, ha sabido aprovechar la oportunidad.
No está siendo una reconquista fácil. Juan Carlos Blanco, quien lamenta que no existan censos fiables y periódicos de la especie, calcula que en España puede haber ahora mismo unas 300 manadas lobunas, que con una productividad media de cinco cachorros aportarían unos 1.500 ejemplares nuevos al año. Pueden parecer muchos, pero un número altísimo de ellos mueren sin llegar a adultos, ya sea por enfermedades, peleas pero, especialmente, por culpa directa nuestra: disparados, atropellados, envenenados. Uno de cada tres lobos no llegará a viejo. Es un animal que seguimos odiando. Unos 500 lobos son cazados en España, legal o ilegalmente.
El lobo ibérico está recuperando los espacios naturales de donde los expulsamos hace un siglo, pero la suya es una reconquista lenta y dolorosa. Así lo dejó muy claro Juan Carlos Blanco en la jornada De lobos y libros, organizada a comienzos de junio con motivo de la celebración en Madrid de la feria de turismo de naturaleza MADBird.
En esta reunión, además de Blanco participaron importantes especialistas como el naturalista Joaquín Araujo, quien habló del lobo, sus leyendas y enigmas. El biólogo y divulgador Juan Delibes recordó la obra de otra gran científico, José Antonio Valverde, autor de uno de los primeros libros dedicados al lobo y que escribió a medias con un pastor, ‘Los lobos de Morla‘. Jorge Escudero, un ganadero albaceteño criador de lobos y mastines, aportó la importancia del paisano y el paisanaje en su relación con el cánido salvaje. Por su parte, el director de la revista de naturaleza Quercus, Rafael Serra, incorporó la visión periodística de la especie.
Finalmente Ángel Iglesias Izquierdo y los hermanos Ángel y José España Báez presentaron su libro ‘Lobos ibéricos‘, un colosal trabajo editado por Náyade Nature Books. Son más de 1.000 páginas centradas en la biología de este animal que incluye un segundo tomo dedicado a la identificación de sus rastros y descripción de los lugares de la Península ibérica donde es más fácil poder observarlos. Como la zamorana Sierra de la Culebra pero también las madrileñas montañas de Guadarrama.
Todos ellos coincidieron en la importancia del lobo para los ecosistemas, pero también para nosotros mismos, pues su sola presencia en el campo es una sensación que, como reconoce Ángel Iglesias, “no deja indiferente a nadie”.
Y a quien no dejará indiferente es a todos los que próximamente disfrutemos de la última película de Arturo Menor y su productora Acajú que se estrenará después del verano en las salas comerciales, al estilo de su aclamada WildMed.  ‘Barbacana, la huella del lobo‘ es una película dedicada por entero al lobo, cuyo tráiler también pudimos ver en este encuentro de la MADBird y que os enlazo a continuación.

Fuente original: 20 minutos


lunes, 12 de junio de 2017

Duques en la hispania visigoda

El titulo nobiliario de duque estaba englobado dentro de los principales cargos públicos en el reino visigodo. Pertenecía por su rango al de los maiores, mayor, ya que ostentaban una alta posicion social, acompañada de un cargo con poder militar y jurisdiccional. En la administración visigoda, el dux, duque, era el funcionario que tenía autoridad sobre una provincia entera, actuaba como juez, entendía en materia de impuestos y tenía obligaciones militares. Hubo otro tipo de duques, aunque solo desempeñaron funciones estrictamente militares. A finales del siglo VII, el edicto de tributis relaxatis establecia que los duques debían encargarse de la recaudación de impuestos en sus provincias.
Como pertenecientes a los maiores, luchaban junto al rey en las campañas militares, participaban en los concilios generales y eran consultados acerca de la legislación y otros asuntos

Mapa de los ducados y divisiones eclesiásticas visigodas en el tiempo del rey godo Witiza. Tan solo 11 años antes de la invasión musulmana

Ermita de Santa María de la Hoz (Burgos)


viernes, 2 de junio de 2017

Raiz Iberica 2017

Los días 23, 24 y 25 de junio de 2017, RAÍZ IBÉRICA un encuentro anual que pretende acercar distintos enfoques y visones del folklore y de la etnografía de la Península Ibérica a través de actividades lúdicas y docentes. Es un evento se desarrolla en plena naturaleza donde los asistentes puedan desconectar del mundo moderno, sentirse en armonía con sus raíces culturales y con el entorno que les rodea. 
A su vez, es un evento enfocado para todos los públicos, ya que hay actividades amoldadas desde los más pequeños hasta los mayores, pero se enfoca sobre todo hacia la gente joven a modo de festival, con acampada y actividades que se prolongan desde la mañana a la noche, en Soria, el corazón de la Celtiberia. No te puedes perder este III Encuentro a orillas del río Duero
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info@raiziberica.eu / www.raiziberica.eu


Celtiberos contra cimbrios en el 103 a de Cristo

jueves, 1 de junio de 2017

Cimbrios y sus ataques a Hispania

Seguramente estemos ante la primera invasión de elementos puramente germánicos ocurrida en la península ibérica. Se trata de la poca conocida invasión a Hispania de cimbrios y teutones en el año 105 antes de Cristo.
No se pueden detallar muy bien las causas de la migración en masa de este grupo de gente, pero lo cierto es que durante los años 120 al 115 adC, gentes belicosas salidas de las frías y boscosas tierras del norte de Jutlandia (Dinamarca) comenzaron a viajar por Europa con un claro pretesto.. saquear y depredar todo cuando pudieran encontrar. Se ha barajado la posibilidad de un cambio climático en la zona durante el conocido periodo de la cultura de Jastorf. Un periodo cultural proto germanico que coincidió con la segunda edad del hierro celta; La Tene. No se sabe con certeza, pero lo cierto es que los cimbrios de Jutlandia abandonan sus tierras desplazándose hacia el sur, entrando en conflictos con pueblos germanos y celtas asentados en centro Europa. Una aventura que les conduciría hasta la Península Ibérica y les llevaría a enfrentarse en varias guerras contra el gran imperio romano.
Los cimbrios absorbieron numerosas tribus celtas y germanas con las que guerrearon, sumando a su conjunto de gentes los guerreros de los pueblos vencidos. Una tradición propia de la época que les hizo liderar una verdadera amenaza de cerca de 800.000 personas de los cuales no menos de 300.000 eran guerreros. Como puede suponerse, el grupo no era homogéneo, y aunque se habla de cimbrios, en realidad estos eran solo el grupo dominante, y posiblemente mas numeroso. Si bien dentro de su gente se encontraban mas pueblos germanos y numerosos pueblos celtas o galos. Es mas, la propia incursión a Hispania por parte de los cimbrios, tuvo elementos guerreros galos procedentes de la cultura celta de Francia y norte de Italia, quienes tambien apoyarían a los barbaros del norte contra los ataques a la península itálica.
Sus principales aliados fueron los teutones de Teutobod, un lider del que hablaremos mas adelante.
Su paso por la vieja Iberia no fue demasiado exitoso, y aunque penetraron en dos ocasiones, las dos fueron derrotados por elementos nativos. Parece que el grupo de los cimbrios estaba liderado por un caudillo militar llamado Boiorix, mientras que los teutones estaban regidos por Teutobod. 
Boiorix pudiera tratarse de un celta, y no de un germano. Quizás de un celta-germano, como fue el caso de los eburones de Ambiorix. Toda la zona tuvo desde siempre una fuerte mezcla de ambos grupos, no pudiéndose detallar en muchos casos si determinada tribu era celta o germana. El nombre de Boiorix pudiera estar relacionado con Boii tribu celta originalmente asentada en Nórico, en contacto directo con los germanos; el sufijo rix es común en muchos líderes galos (Vercingetorix) y significa "rey", "líder". Fuera como fuese, lo cierto es que el caudillo de los cimbrios, lideró un contingente humano de 300.000 espadas y lanzas. Consiguió aliarse con los tigurios, convenciendoles para invadir la península itálica en busca de riquezas, y consiguió una importante victoria contra la república romana en la batalla de Arausio. Tristemente el 30 de Julio del año 101 fue derrotado y muerto en combate, junto a otros lideres cimbrios como: Lugius, Claodicus y Caesorix, estos últimos fueron capturados, en la batalla de Vercelas.
Sobre Teutobod no se sabe demasiado. En el año 104, estando las dos tribus barbaras aliadas asentadas en la Galia, se dividen. Los cimbrios pasan a saquear buena parte del norte de la península ibérica, mientras que los Teutones se quedan en las Galias. Allí son atacados por los romanos que prácticamente eliminan a toda su gente. Es muy posible que su caudillo militar muriera en la batalla, o fuera capturado junto a los 20.000 prisioneros que mencionan los historiadores romanos, siendo ejecutado después en Roma bajo un ritual triunfal.
Así pues y como ya he adelantado, en el año 104 los cimbrios asentados en las Galias, deciden atravesar los pirineos y adentrarse en Hispania. Saquean villas y tierras de las poblaciones nativas de la zona baja del Ebro habitada por iberos principalmente. Mas tarde inician un ataque por todo el norte de Hispania.. las tierras al norte del Duero, lo que hoy serían zonas del interior cantábrico llegando hasta Galicia, y todo el norte de las tierras de Castilla y Castilla y León. No hay mucha constancia de sus hazañas, tan solo se sabe que a su regreso a las Galias fueron derrotados por un gran ejercito celtibero que salió a su paso, puede que como auxiliar del ejercito romano. Es decir, tropas hispanas celtas y mandos romanos. Esta derrota forzó la salida de Iberia, si bien posiblemente ya estaban de regreso a las Galias. No mucho tiempo despues serían derrotados por Roma quien puso final a la amenaza cimbria en el viejo continente.

Alvar Ordoño


El anillo rúnico de Pietroassa... Odal, magia y la gran aventura de los godos.

En el centro de la foto se encuentra el anillo de oro de Pietroassa. Fue encontrado en Rumanía en 1837 con numerosos utensilios de oro, el todo formaba un tesoro de oro de 20kg. Este tesoro fue fechado entre el año 250 y el 400 de nuestra era y perteneciente al pueblo germánico de los Godos. La datación confirmó que este tesoro fue testigo directo de la "Völkerwanderung" o migración de los pueblos, que solemos llamar invasiones bárbaras. El tesoro de Rumanía había pertenecido a los Godos cuando estaban en plena migración hacia el Sur de Europa. Los Godos eran oriundos de la isla escandinava de Gotland y conocieron a lo largo de los siglos unas impresionantes migraciones a través de toda Europa. Del Norte europeo pasando por los Balcanes y las estepas de la actual Rusia, Italia y el Sur de Francia, hasta lo más profundo de España, los Godos han dejado innumerables huellas en la historia. Es un momento dramático en Europa, tanto para los invasores germanos como para los autóctonos invadidos. Los Germanos se han visto obligados a dejar sus patrias originales en busca de nuevas tierras donde rehacer sus vidas, las razones de estas migraciones masivas eran a menudo terribles hambrunas, guerras, o sobrepoblación y a veces las tres cosas a la vez. Los dramas que han generado estos movimientos masivos han aportado también fantásticas gestas heroicas, altos hechos de armas que han dejado una huella permanente en la historia de esta Europa en plena mutación, una época que reencuentra los valores arquetipicos heredados de los Indoeuropeos. La obra “Historia de los Godos” escrita por Jordanés en el 550 de nuestra era es una ineludible referencia para mejor entender algunos aspectos de la historia de este pueblo germánico.
El tesoro de los Godos, que estudiamos aquí, fue seguramente un botín obtenido a lo largo de las numerosas guerras que hicieron los Germanos. Los especialistas piensan que podría tratarse de un botín tomado a los Romanos en sus provincias de Tracia. Los Godos estaban en aquella época en conflicto casi constante con los Romanos, sobre todo en las fronteras orientales del imperio de estos. Los Romanos prometieron varias veces a los Godos dejarles tierras para que pudieran instalarse, estas promesas nunca fueron cumplidas y la traición fue la táctica romana contra los Godos. Todo esto engendró conflictos sin fin entre Romanos y Godos, lo que acabó con la caída definitiva de Roma y la entrada de los Godos en la ciudad eterna. Tras la victoria de los Germanos sobre Roma, los Godos hubiesen podido instalarse de forma durable, pero nada de eso fue, y continuaron su periplo hacia otras tierras. Roma, en cambio, nunca se recuperó, así que de esta forma murió una civilización que tantos siglos había durado en la historia.
Pero volvamos a nuestro tesoro de Rumania. Los arqueólogos se han preguntado por qué este oro había sido depositado por los Godos en este lugar. Ninguna respuesta definitiva existe, por falta de pruebas, pero muchos indicios dan a pensar que podríamos estar antes una ofrenda a los Dioses. El oro habría sido sacrificado al Dios tutelar Godo llamado Gautr, que es el nombre gótico de Wōdanaz (Óðin). Los arqueólogos como Odobescu (1889) y Giurascu (1976) piensan que este tesoro pudo pertenecer al rey pagano Godo Athanaric y que fue obtenido tras pasar un acuerdo pasajero con los Romanos. ¿Pero que nos permite decir que perteneció a los Godos? Pues es nuestro anillo en cuestión que nos da la respuesta, ya que su inscripción rúnica está en lengua gótica. Además el uso mágico de la runa Othala (Oþal) nos confirma que estamos frente a una inscripción pagana. Veamos lo que dice esta inscripción.

Transcripción:gutaniowi hailagLectura corregida: Gutani O wi hailag
Traducción: 
De los Godos el Oþal consagrado.
De los Godos el Oþal santuario sagrado.
Hathuwolf Harson
Traducción: Daniel Gonnard

gutanī ō[þal] wī[h] hailag

Esta inscripción podría leerse de la siguiente manera: La herencia sacrosanta de los Godos. Ya que como lo hemos visto para el simbolismo de la runa Oðal (ver enlace en francés al final) uno de sus sentidos ocultos es el de la « propiedad heredada ». ¿Qué hay de mágico en esta runa Oðal? Pues que en este contexto ha sido empleada por su valor simbólico y no por su fonética, es lo que hace toda la diferencia. El que grabó estas runas conocía bien sus usos, esta inscripción lo demuestra. El valor oculto de esta runa demuestra que el autor buscaba no solo identificar como dueño a los Godos, sino también a ligarla de forma ritual, a su pueblo a través de un lazo mágico.