sábado, 29 de diciembre de 2012

Héroes de las leyendas castellanas - El Caballero de la Floresta

En las leyendas de tradición castellana, el caballero de la Floresta, es el primero de los caballeros contra los que combate el caballero del Sol en sus aventuras. Todo comienza, cuando un grupo de malechores conducen un carro custodiado por dos caballeros hermanos. Uno de ellos, al que el autor llama el caballero de la Floresta, se detiene y reta a un torneo al heroe de la caballeria. 
El enigmatico personaje, combate contra el caballero del Sol. Rompiendo varias lanzas en el combate de justa, hasta que finalmente el héroe de la leyenda, vence de un mortal golpe en el pecho al caballero de la Floresta.
 
 

miércoles, 26 de diciembre de 2012

Bestiario medieval castellano. El Oricuerno

Aunque en muchos lugares podamos encontrar referencia a este ser mitológico que compone algunas de las muchas leyendas castellanas, siempre se le compara con un unicornio. Realmente un oricuerno no es un unicornio, aunque posiblemente tenga o proceda de un origen común. Encontrándose este, al igual que el unicornio. En el rinoceronte de un solo cuerno de la india descrito por el historiador griego Ctesias en el siglo V a de C. Al igual que en los comerciantes vikingos que aprovecharon el mito de la Europa occidental, y vendieron cuernos de narval como propios de los unicornios que habían cazado en tierras lejanas. De tal forma, el unicornio y el oricuerno, tendrían un mismo origen en la alta edad media, que se hizo mas popular durante el renacimiento español y la baja edad media.
El oricuerno posee el cuerpo de un caballo, patas de gamo, cola de león, y un solo cuerno en su frente. Vive en bosques solitarios donde manan manantiales de aguas vírgenes. Y es un animal extremadamente mágico y agresivo para con los humanos. Asignandoseles a estos, según la mitología castellana, la propiedad de cambiar de sexo a aquella persona que lo toque; además de curar la impotencia, el envenenamiento, o eliminar la ponzoña de las aguas. Es un animal puro que vive en entornos naturales puros, y que seguramente se muestra agresivo con el hombre, por que es símbolo de la impureza. Razón por la cual, solo una joven dama virgen, que no ha conocido pecado. Puede acercarse y tocar al animal.
En algunos de los pueblos de España, todavía se sigue la tradición de fabricar pequeñas cruces de oricuerno (fabricadas con el supuesto cuerno del animal) las cuales se emplean para eliminar la ponzoña de las aguas. En Brañosera (Palencia), existe una leyenda conocida como “el agua del Alicornio” , donde se le atribuye a este animal mitológico cualidades extraordinarias. Como ya hemos escrito, esta criatura fiera, solo puede ser amansada si una joven virginal  se presenta ante el, enseñándole uno de sus pechos. Entonces según la creencia mitológica, el oricuerno se amansa dejándose tocar por la dama, reposando su cabeza sobre el pecho de la virgen. Único  momento en el que puede ser cazado sin ofrecer resistencia.
El mito o la leyenda del oricuerno, es una de las muchas, miles de leyendas que han sido olvidadas por los castellanos de hoy en día. Una lastima, que en los tiempos de la globalización, recordemos miles de jugadores de fútbol que dicen defender nuestra región. Y por el contrario no recordemos lo que realmente ha dado identidad diferencial a nuestra región en el mundo. Nuestra historia, leyendas populares, folclore y tradiciones.
 
 
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lunes, 24 de diciembre de 2012

MItología castellana. El cuento del Oricuerno

El otro dia revisando mis libros encontre una leyenda sobre un ser llamado el oricuerno. Un cuento muy simpatico pero que en ningun momento describia al ser en cuestion, como mucho presuponemos que tiene un cuerno, con el que toca a la joven en la leyenda. Tras trastear en la red encontre una web llamada “http://www.misteriosenlared.com” que hablaba levemente sobre el y sobre algunas criaturas magicas, asi que os recomiendo que la visiteis. Con su permiso paso a dar una breve descripcion de esta criatura para relataros seguidamente su leyenda:

“Aunque se le suele asociar con un unicornio, un oricuerno dista bastante de su familiar equino. Posee patas de gamo, cola de leon y cuerpo de caballo. Su cabeza es de color púrpura, de ojos azules y remata sus pezuñas con unas pequeñas alitas sobre ellas. ¿curioso ser verdad? Seguramente mas de uno se sorprenderia al encontrarselo en un bosque, pero mucho mas se os sorprendera conocer cual es su poder, que deriva desde purificar las aguas ponzoñosas, curar la impotencia a cambiar de sexo tocandote con sus cuernos!.

Cazarlo es un poco mas atrevido que atraer un unicornio, si este se conformaba con el olor de una doncella virgen para reposar la cabeza en su regazo, su primo español solo se acercará si una joven le enseña sus pechos.
ASi que tras explicar lo que es un oricuerno…aqui teneis el relato.
Había una vez una mocita que tenía un novio, y los dos se adoraban. Pero en el pueblo donde vivían, había otro mozo que también la quería y no hacía más que perseguirla a pesar de los continuos rechazos de ella. Una noche, en que estaban los dos enamorados platicando, ella tras la reja de la ventana, vino alguien protegido por las sombras y mató al novio. Ella supo inmediatamente quién había sido. Salió y, al dar la vuelta a una esquina, se encontró de cara con el asesino y, sin pensárselo dos veces, lo mató de un trabucazo. Pero con tan mala fortuna que no sólo mató al pertinaz enamorado, sino además a un amigo que le acompañaba. Así que nuestra mocita pensó que lo mejor era poner tierra de por medio, huir de la justicia.
Cogió un hatillo con ropa y comida y se marchó por los montes. Anduvo durante toda la noche y todo un día hasta que se encontró unos pastores. A ellos les contó su historia. Los pastores se compadecieron de ella y decidieron ayudarla. Le cortaron el pelo, le dieron ropa de pastor y así, vestida de hombre, se fue por esos mundos.
 
De mocita enamorada
He pasado a ser varón,
Carlos digo ser llamada
En mi nueva condición.
 
Y Carlos llegó a un pueblo donde nadie lo conocía, y allí se puso a trabajar en casa de un rico comerciante. El rico comerciante tenía una linda hija llamada Isabel. Entre Isabel y Carlos hicieron pronto muy buenas migas,y ella se enamoró de Carlos. Pero como él no le decía nada, pensaba que era por timidez. Así que, ni corta ni perezosa, se declaró ella. Carlos puso las mil y un disculpas, que qué dirían sus padres, que no lo conocían de casi nada… pero la verdad es que los padres de Isabel estaban encantados con Carlos, que era tan bueno y trabajador.
Así que no sabemos cómo se enredaron las cosas, de tal manera que Carlos se vio casado con Isabel. Y, claro, llegó la primera noche que iban a pasar juntos. Isabel, feliz, contenta, se metió en la cama. Pero Carlos no hacía sino dar vueltas y vueltas por la habitación, nervioso. Isabel no entendía nada.
- Pero, Carlos, ¿qué te pasa? ¿Es que no eres feliz?
Y Carlos, al final, no tuvo más remedio que sentarse al borde de la cama y contarle la verdad: que no era hombre, sino mujer, que huía de la justicia, y que si ella la delataba, estaba perdida. Isabel la miró con sus grandes ojos y le dijo: “Te ayudaré. Seguiremos viviendo como si tú fueras hombre”.
 
 
Casada me vi de golpe,
Casada y sin remisión,
Sin una amiga tan fiel
Muerta me vería yo.
 
Pero ya hemos dicho que estamos en un pueblo, y ya sabemos lo que ocurre en los pueblos, que todo el mundo habla de todos, que hablan y hablan… Y había pasado un año, y Carlos e Isabel no tenían hijos. Y la gente comenzó a murmurar, y hubo quien se atrevió incluso a decir que si Carlos no era Carlos, sino que era una mujer. El suegro, el rico comerciante, se salía de sus casillas: ¿cómo era posible semejante difamación?
Decidió hacer una prueba para que todos los del pueblo se dieran cuenta de que Carlos era un hombre. Invitó a toda la gente del pueblo, montó un gran banquete. Pensó él: “Pondré sillas bajas y sillas altas. Si Carlos se sienta en la silla más baja, es que es mujer, y si se sienta en la silla más alta, es que es hombre”. Pero Isabel, que estaba a todo lo que ocurría en la casa, descubrió lo que su padre tramaba y se lo contó a Carlos. Y Carlos se sentó en la silla más alta.
 
Mi suegro me puso sillas
Por saber mi condición.
Con Isabel como amiga
De las pruebas salgo yo.
 
Pero la gente no quedó muy convencida y siguieron las murmuraciones. Así que el suegro decidió hacer una prueba definitiva. Invitó a todos los hombres del pueblo a una gran cacería y después de la cacería, todos a bañarse desnudos al río. Ahí se vería si Carlos era un hombre o era una mujer. Carlos e Isabel estaban acongojados. De aquélla sí que ya no salían.
Y llegó el temido día. Y después de la cacería, todos a bañarse al río. Los hombres se desnudaron, menos Carlos, que puso una disculpa momentánea y se sentó en una peña a dar vueltas y vueltas a la cabeza a ver qué podía hacer. Y aquí entra la parte mitológica, porque de repente apareció, viniendo por el camino, un animal inmenso con unas grandes patazas, una gran cabeza y un enorme cuerno que salía de ella. Era el oricuerno. El oricuerno se fue acercando a ella y le dijo que se desnudase, y con su inmenso cuerno le hizo una cruz en el empeine, y en aquel mismo instante Carlos se convirtió en Carlos.
 
Estaba desesperado
de esta ya no salgo no
apareció un oricuerno
que en hombre me convirtió.
 
Y corriendo se fue hacia el río y todos pudieron comprobar que era hombre.
 
Volvieron todos a casa,
Isabel en el balcón,
Corrió Carlos a abrazarla,
Le ofreció todo su amor.

 
(Este cuento aunque lo conocia de otro modo lo he tomado de http://www.hammutopia.com, pues la autora ha sabido mezclarlo con estrofas haciendolo parte del cancionero popular y todo una obra de arte)

martes, 11 de diciembre de 2012

Castilla, Leon, y Aragón


Alfonso VIII, el rey que cambió la historia de Cuenca

Este viernes se cumple el 856 aniversario del nacimiento del soberano castellano
Hay sucesos en la historia de las ciudades que son determinantes y Alfonso VIII fue el causante del drástico giro que cambió el futuro de nuestra ciudad.
En la medina al-Cunca vivían desde hacía aproximadamente 450 años los descendientes de Al-Shamh ben-Zennum, patriarca de la familia bereber Beni Di-l-Nun, fundadores de la cora de Santaver y de la pequeña población levantada en la cresta rocosa defendida por los ríos Júcar y Huécar (que viene a significar el otro Xúcar en árabe) de la que hay referencias desde el año 784. Como una medina más de al-Andalus nuestra al-Cunca dependía administrativamente del califato cordobés alcanzando rápidamente un desarrollo económico gracias al cultivo y comercio del trigo, cebada, olivo, vid, nogales, avellanos, azafrán, corderos y cría caballar. Destacable era también el trasiego de maderos de pinos por el río Júcar hasta Cullera, Denia y Valencia; renombrado su observatorio astronómico y sin par en las manufacturas de alfombras, tapices, hierro forjado y objetos de marfil. También se acuñaron dinares en la ceca conquense. Tal florecimiento de la ciudad propició su amurallamiento aprovechando las paredes rocosas, la construcción de la alcazaba, alcázar, baños y una bulliciosa medina en torno a la mezquita aljama.
Los conquenses no fueron ajenos a las revueltas políticas y militares de al-Andalus y así dependieron alternativamente de los señores de Córdoba, Valencia, Toledo, Sevilla, Murcia, almorávides y almohades.
También los andalusíes conquenses llegaron a tener como señor a un rey cristiano, el leonés Alfonso VI, durante el breve espacio de tiempo de 1091 a 1094, fruto de un acuerdo de paz llevado por la princesa Zaida en el que al-Mu’tamid le cedía esta plaza a cambio de ayuda militar para desembarazarse del asedio almorávide que estaba sufriendo en Sevilla, pero fue un pacto, no una conquista ni invasión que supusiera la repoblación de la ciudad o el cambio en sus modos de vida, simplemente los musulmanes conquenses se convirtieron en vasallos del rey Alfonso al que debían pagar las alcabalas.
Hay noticias confusas de dudoso valor histórico que narran conquistas relámpago de al-Cunca en 1106 por Fernán Ruiz de Minaya o en 1111 por Alvar Fáñez, sea como fuere la medina escoltada por los dos ríos siguió manteniendo su idiosincrasia andalusí.
Y así fue hasta que apareció en escena Alfonso el Noble, rey de Castilla.
Hijo del castellano Sancho III y de Blanca de Navarra nació un 11 de noviembre de 1155. Al año siguiente murió su madre y a los dos sucesivos su padre. Esta orfandad trajo la desgracia a Castilla pues los tutores del rey niño, los Castro, se enzarzaron en guerras civiles con los regentes, los Lara. Este desgobierno fue aprovechado por los vecinos navarros y leoneses para apoderarse de buena parte del territorio hasta que el monarca, con 15 años, alcanzó su mayoría de edad y tomó las riendas del reino. En sus 44 años de gobierno su máxima preocupación fue la recuperación de los territorios ocupados, su consolidación y su ensanche con nuevas conquistas. Sus dominios llegaban por el sur hasta La Frontera (de ahí su nombre) y Huete. Debido a las excelentes relaciones que mantenía con el rey de Murcia y Cuenca Muhammad ibn Mardanis, también llamado Ben Lope y Rey Lobo, los cristianos optenses llegaban a cultivar tierras hasta las mismas puertas de al-Cunca. Cuando este murió su hijo se alió con los almohades quedando Alfonso liberado de obligaciones y pactos con el nuevo monarca dejándole las manos libres para conquistar la ciudad de las hoces.
La primera intentona la realizó cuando tenía 16 años. Según relata el historiador Ibn Sahib al-Sala, en marzo de 1172 las tropas cristianas ponen cerco a la ciudad, pero los almohades vinieron en julio en su auxilio obligando a los sitiadores a levantar el cerco. En esta crónica se hace una descripción de nuestra ciudad medieval andalusí.
Decidido el castellano a apoderarse de esta plaza fronteriza y alentado por encontrarse el califa Abu Yakub ibn Abd al-Mumin en Africa, en el invierno de 1176 inició los preparativos militares contando para esta empresa con la ayuda de su amigo aragonés Alfonso II, el siempre dispuesto señor de Albarracín Pedro Ruiz de Azagra, los caballeros de las órdenes religiosas militares de Santiago, Calatrava y Temple, obispos y nobles de su reino. A principios del año de 1177 los conquenses estaban cercados.
Ante este invasor extranjero los moradores de la ciudad se atrincheraron y enviaron mensajeros pidiendo ayuda al califa Abu Yakub, pero este se encontraba enfermo en Marrakech ordenando a los correligionarios cordobeses y sevillanos que hicieran razzias por Toledo y Talavera con la intención de hacer levantar el cerco, cosa que no consiguieron.
Viéndose desamparados y ante su crítica situación, los conquenses idearon una última y heroica estratagema que les liberara del usurpador que, con un ejército más poderoso, pretendía arrebatarles su ciudad, sus tierras, sus casas y sus familias. A mediados de agosto organizaron un comando con el objeto de lanzar un ataque sorpresa contra el mismísimo rey. Asaltaron el campamento cristiano que se ubicaba en las inmediaciones de donde hoy se encuentra la Diputación Provincial, pero la escolta real pudo rechazar el repentino ataque muriendo en el enfrentamiento el conde Nuño Pérez de Lara, don Godiel y su hermano Alfonso además de los valientes adalides conquenses.
La suerte estaba echada. Hambrientos, sin víveres, presos de las enfermedades, desahuciados y sin poder recoger la cosecha no podían sobrevivir al próximo invierno. A mediados de septiembre Abu Beca capituló y entregó su medina.
La rendición de al-Cunca supuso el fin de una época en la historia de nuestra ciudad, a partir de ese momento Cuenca pasó al reino de Castilla, a la civilización occidental, disfrutó de concejo, de un Fuero modélico que reconocía a sus habitantes como dueños de sí mismos, la joven reina Leonor de Plantagenet impulsó la construcción de la catedral convirtiéndola en sede episcopal, levantó el Hospital de Santiago para redención de cautivos, aquí fijaron su residencia real convirtiendo a Cuenca en la capital del reino y plaza fuerte avanzada de la frontera con el reino de Aragón y las tierras almohades de Valencia y aquí tuvieron a su hijo primogénito Fernando que murió repentinamente a los 22 años.
Como fruto de aquella conquista hoy Cuenca es lo que es y nosotros somos lo que somos y por eso, y con toda razón, debemos festejar aquel acontecimiento histórico.
Desde hace dos años la Asociación de Recreación Histórica Medieval CONCA colabora en la fiesta de la Conquista de Cuenca, que coincide con San Mateo, personificando a los reyes Alfonso VIII y Leonor de Plantagenet acompañando al pregonero de las fiestas y autoridades en el balcón del Ayuntamiento, y el resto del grupo, como auténticos caballeros de Sus Majestades, escolta los traslados del Pendón Real desde la Catedral a la Casa Consistorial y viceversa. Una participación que acertadamente resalta el carácter histórico del mayor y más importante acontecimiento que nosotros y nuestra ciudad hemos tenido a lo largo de toda nuestra historia.
Por Agrimiro Saiz