martes, 28 de agosto de 2012

Sabadi 1 de Septiembre. Cena Medieval en el castillo de Castilnovo (Segovia)


1 de Septiembre, batalla de Atapuerca

La batalla de Atapuerca ocurrió el 1 de septiembre de 1054 en la llanura frente a la Sierra de Atapuerca (Burgos) entre Fernando I, rey de León y conde de Castilla, y su hermano García Sánchez III «el de Nájera», rey de Pamplona, hijos ambos de Sancho III el Mayor.
A raíz de la muerte del joven conde García Sánchez de Castilla en León el año 1028, Sancho el Mayor ocupó el Condado de Castilla y su parte en Álava en nombre de su esposa, pero con intención de mantenerlo en la herencia para dotar a Fernando. A su muerte Sancho dividió sus dominios entre sus hijos: García Sánchez III heredó el reino patrimonial de Pamplona, más Álava y prácticamente la mitad del Condado de Castilla: Montes de Oca, La Bureba, Trasmiera y Las Merindades, entre otros territorios. Fernando, que venía ostentando la dignidad condal ya en vida de su padre Sancho, recibiría un mermado Condado de Castilla. A dos años de heredar el joven rey de León, refugiado hasta la muerte de Sancho III en las marcas de Galicia, intentó recuperar territorios del Cea anexionados por su cuñado castellano y algo del prestigio perdido y se movilizó contra Fernando. Éste, en inferioridad de fuerzas pidió ayuda a su hermano en Pamplona para resistir al rey Bermudo a cambio de buenas prebendas en los territorios fronterizos de Álava y Castilla Vieja. La muerte en campaña de Bermudo tras caer desmontado en el campo de Batalla de Tamarón transformaria el statu quo entre hermanos, pasando Fernado a ser rey '''Jure uxoris''' por su esposa Sancha y coronados en León en 1038. Fernando, 17 años después de hacerse con la corona de León, se enfrentó a su hermano García para recuperar esos territorios.
La Crónica Silense, escrita unas décadas más tarde, relatan que el rey García enemistó a su hermano Fernando cuando éste le visitó en Nájera durante su enfermedad. Repuesto de su estado y arrepentido, García retornó la visita a Fernando para hacer las paces y disculparse. Fernando no solo no lo aceptó sino que lo cargó de cadenas y encerró en un torreón de tierras del Cea. Cuando García pudo escapar, declaró guerra contra León y rechazó ya todas las embajadas oficiales. García pidió ayuda a su hermano Ramiro, bailo en Aragón y algunos moros de taifas deudos.
Según la Crónica Compostelana, el rey García ofendió a uno de sus nobles, Sancho Fortún, lo cuál empujó a éste a traicionarle. Sin embargo la autoría de la Compostelana tenía obvios intereses Fernandinos. Este Fortún había sido ayo de García desde su nacimiento y lo quería como a su propio hijo habiendo caido en combate junto a él.
La Crónica de Nájera la achaca a muerte alevosa durante el combate, a manos de parientes del difunto monarca leonés, Bermudo. Los cuáles desacataron órdenes de Fernando de no intervenir en liza contra García sino forzar su captura vivo.
A la muerte de su rey, los navarros guardaron campo durante la noche y vigilia para llevarle en procesión fúnebre al panteón recientemente edificado por él mismo en Nájera. Fernando mismo acudió junto a la capilla ardiente de su hermano y a la proclamación y jura de su sobrino, aún adolescente, Sancho como nuevo rey de Navarra, al que prometió guardar bajo su protección como rey imperante en Hispania. Concertandose la recuperación de territorios castellano-alaveses y la frontera de ambos reinos en línea con el Ebro desde el camino de Santiago en Logroño como término de paz.
Las fuentes en común acuerdan entre todas que hubo serios agravios personales entre los monarcas fraternos aunque para sus cortesanos más allegados éstos tuvieran también intereses de fondo en cuanto a posesiones y jurisdicciones limítrofes a dilucidar mas claramente, en unos territorios que hasta la fecha y quizás desde mucho antes de la conquista de la Península por los árabes, se mantuvieron entre el ámbito navarro y la meseta central una separación bastante difuminada e imprecisa en el alto Ebro y que se marcaran así y con variadas alternancias por más siglos, y aún hasta los días de hoy entre la identidad cultural y esferas de poder castellanas y vasco-navarras.
El monarca pamplonés resultó herido de muerte por un noble castellano, falleciendo en los brazos de San Íñigo. Fernando I se anexionó la comarca para su reino, que era en ese momento territorio pamplonés. En el mismo campo de batalla se nombró rey de Pamplona al hijo del difunto García, Sancho Garcés IV, después de haber rendido homenaje a Fernando I.
Tras la batalla, Diego Flaínez, padre del Cid, reconquista hacia 1055 los castillos, entonces pamploneses, de La Piedra y de Úrbel del Castillo que cerraban el paso a través del valle del alto Urbel.
En agosto, en el domingo más cercano a la conmemoración, se celebran, desde 1996, unas jornadas medievales y la representación popular de la batalla.
García Sánchez III, rey de Pamplona, se encuentra enterrado en la basílica que este mismo mandaría construir en Nájera (La Rioja).
 

lunes, 27 de agosto de 2012

Muy historia - Reconquista


Las guerras cantabras dedican la semana a la cultura

La fiesta de las Guerras Cántabras, que organiza el municipio de Los Corrales de Buelna, acerca esta semana al público la historia y las costumbres de los antiguos cántabros y de los romanos que habitaron la región, a través de conferencias, talleres y presentación de libros.
En el campamento que se instala en Los Corrales de Buelna, con motivo de esta celebración, se desarrollarán estas iniciativas divulgativas, que contarán con la presencia del arqueólogo y conservador del Museo Arqueológico de Palencia Carmelo Fernández, el miércoles a las 20.30 horas.
Además, hoy, a las 20.30 horas, el arqueólogo, licenciado en Historia Antigua por la Universidad de Valladolid, Emilio Campomanes, hablará de la Legio VII Gemina, según informa la organización en nota de prensa.
También habrá talleres sobre cerámica indígena y la presentación de los libros "Pax Romana" y "Okela, espartanos en Cantabria".
 
Se han programado talleres, presentación de libros, charlas y danza
La Asociación Guerras Cántabras dedica esta semana a la cultura y ofrece, en la tienda de protocolo del campamento, una serie de conferencias, presentación de libros, charlas y danza que completarán su programa festivo.
El lunes 27 de agosto, a las 17:00 horas, comenzará el taller de cerámica indígena indígena que tendrá continuidad el martes, a la misma hora, en la tienda de la Legión VII Gémina.
La carpa de protocolo se destinará el martes, 28 de agosto, a conferencias y presentación de libros. A las seis y media de la tarde Yeyo Balbás, pregonero este año de la Fiesta de Interés Turístico Nacional de las Guerras Cántabras, y Pedro Santamaría presentarán sus últimos libros, ‘Pax Romana’ y ‘Okela, espartanos en Cantabria’, respectivamente.
Además, ofrecerán una charla sobre la novela histórica en Cantabria y permanecerán en el stand próximo para firmar y vender ejemplares de sus libros. A las ocho y media de la tarde la conferencia versará sobre la Legio VII Gemina: Historia y Arqueología. El ponente en este caso, Emilio Campomanes Alvaredo, licenciado en Arqueología y en Historia Antigua por la Universidad de Valladolid. Es fundador de una empresa de arqueología con una dilatada experiencia en excavaciones como la del antiguo campamento de la Legio VII en León.
El miércoles a las 17:00 horas habrá talleres militares cántabro y romano en la carpa protocolo, a las 20:30 horas la conferencia 'Las armas del enemigo. El equipamiento del ejército de Augusto', a cargo de Carmelo Fernández Ibáñez, arqueólogo y conservador del Museo Arqueológico de Palencia, y a las 21:00 horas se ha organizado una exhibición de danza cántabra a cargo de la academia de baile de Mercedes Seco.
El jueves, 30 de agosto, de 17 a 20 horas tendrá lugar un taller práctico de arqueología, a las 20:30 horas la conferencia 'Los montañeses de la Edad de Hierro, su cultura guerrera y su armamento', a cargo de Jesús F. Torres Martínez, doctor en Prehistoria y Arqueología, todo ello en la carpa protocolo.
 
 

martes, 21 de agosto de 2012

Castilla regional. Mecerreyes (Burgos)

Carnaval de Mecerreyes

El domingo de carnaval en Mecerreyes, tiene lugar la corrida del gallo. Fiesta pagana que se pierde en el tiempo y que se ha venido celebrando ininterrumpidamente, a excepción de los años en que se prohibieron en España este tipo de actos, también se cree que pudo dejar de celebrarse, como consecuencia del exceso de celo con que se empleaban los Zarramacos para defender al Gallo. Desde el año 1980, en que se recupera de nuevo la fiesta, año tras año las calles de Mecerreyes se llenan de colorido y de espectadores atónitos y boquiabiertos por lo que presencian.
(NdE - Fiestas muy similares a estas, se realizan en los alpes austriacos por los pastores de la zona)
Cada año se intenta representar la Corrida del Gallo de la forma más pura y fidedigna, siempre guiándonos en los trabajos y estudios que tanto Jesús González como Salvador Alonso de Martín publicaron en la ya desaparecida REVISTA DE MECERREYES.

En el trabajo de Salvador hay numerosas entrevistas realizadas en los años 1991 y 1992 a personas que vivieron la fiesta antes de perderse allá por los años 30, y en estos testimonios nos basamos para, año tras año intentar mejorar.
En la fiesta participa todo el pueblo, cantando, bailando y saliendo a por el Gallo. Aunque hay una serie de personajes que destacan y que tienen un papel más importante.
 El Gallo: Como no podía ser de otra forma es el principal personaje y alrededor del cual gira la fiesta. En los últimos años se viene usando uno de trapo, para las carreras y el entierro, ciñéndonos  a los nuevos tiempos y a la época en que vivimos, y evitando herir sensibilidades. También llevamos uno vivo, sujeto a otra rueca, para  los desplazamientos entre plaza y plaza.
 El Rey: Niño de unos 10 años vestido con sus mejores trajes, usando polainas, una banda que le cruza el pecho y un gorro. Es el encargado de llevar al gallo en una rueca, (rama de árbol terminada en varios tallos que trenzados entre sí hacen una especie de jaula donde se ata al gallo, adornado con un mantón) y se coloca en el centro de la calle, con la rueca en alto, para que los mozos entren a por el gallo.
Zarramaco: Mozo fornido y fortachón, que vestido con pieles y cencerros, con la cara pintada y ayudado de una tarrañuela (palo rajado de arriba a abajo, que es utilizado por el zarramaco para intimidar y llegado el caso golpear a los mozos que se lleven el gallo) es el encargado de defender al gallo, si algún mozo osa entrar a llevárselo.
Danzantes: Grupo de mozos que colocados en dos filas y flanqueando al Rey, danzan al son de una tonada interpretada por las dulzainas y el tamboril; es en este momento cuando pueden los mozos entrar a por el gallo.
Alguaciles y Mozo mayor: Son los encargados de hacer respetar las normas, guardar las filas, etc. Los Alguaciles, vestidos con antiguas chaquetillas y fajas llevan también alforjas, con ceniza ú otro elemento disuasorio y arrojadizo en su interior que derraman a los pies de la gente si esta no deja espacio suficiente para que salgan los mozos a pelar el gallo, también se acompañan de largas varas con las que marcan el límite para que los visitantes no interrumpan el desarrollo de la fiesta. El Mozo Mayor va vestido con Capa castellana y da las normas para que todo funcione correctamente

DINÁMICA DEL GALLO DE CARNAVAL:
Todo comienza a las 9:00 h. de la mañana, con la petición de aguinaldos, por todas las casas del pueblo. Alguaciles, Mozos, Zarramacos, Dulzaineros, todos ataviados con trajes típicos, piden los aguinaldos, con los que sufragarán la merienda de mozos.
A las 13:00 h. la cosa empieza a calentar, pues empiezan a aparecer numerosos personajes. Cuerdas, huesos, pieles, retales de tela, hojas de roble y gallarones, son algunos de los materiales usados para confeccionar estos disfraces inspirados en testimonios recogidos a nuestros mayores. Se provoca a la gente de forma sana, y es muy divertido. Todos los años sale alguna sorpresa.
A las 17:00 h. el plato fuerte; una vez preparados el gallo vivo, y el gallo de trapo (este se usa en la corrida para que el de verdad no sufra ningún daño) colocados en la rueca y adornados con un mantón, el Zarramaco, acompañado de alguaciles y mozo mayor y al ritmo de las dulzainas, se dirige hasta la casa del Rey, para hacerle entrega del gallo; desde allí se dirige toda la comitiva hasta el Ayuntamiento, donde los alguaciles se encargan de organizar bien las calles, los danzantes se incorporan y el coro comienza a cantar las coplas. Entre copla y copla suena la música de dulzaina, y es en ese momento cuando se puede entrar a por el gallo; si el que entra, consigue hacer un recorrido y devolver el gallo al Rey, recibirá los aplausos del público, si por el contrario recibe un garrotazo o tarrañuelazo, deberá devolver el gallo al zarramaco.

Como dice la copla:

El que entre a por el gallo,
 lo que en limpio va a sacar,
 es un palo con la estaca,
 y no pueda reclamar.
 Una vez finalizado todo el recorrido, se dirigen todos los participantes hasta la plaza, donde se realiza la subasta de la cresta del gallo (se subasta todo el gallo) y se termina la fiesta con el baile de la rueda y con la degustación de postres típicos (Guirlache, Naranjas con azúcar, Orejas de haba y Florones) que ofrece la Asociación de jubilados.


La noche mágica de Ulaca

La noche mágica de Ulaca consiguió congregar a más de 2.500 personas para contemplar la escenificación en el altar de los sacrificios del castro vetón en la noche del pasado viernes
La localidad de Solosancho ha vestido sus mejores galas vetonas para honrar a sus antepasados celtas, habitantes del castro de Ulaca. Lo ha hecho a través de toda una serie de montajes escénicos, con mercado vetón incluido, que se viene repitiendo en los últimos ocho años y que se ha venido a llamar Luna Celta.
 Cada año la participación de los habitantes del municipio es mayor y eso se nota en las calles.  Las peñas de jóvenes y grupos de vecinos se involucran de una manera total y hacen que ésta sea una fiesta entrañable y participativa. El Ayuntamiento de Solosancho junto a la Asociación Cultural Ulaka, Vettonia, Grupo de Teatro de Solosancho y vecinos y amigos de Solosancho en general, se han implicado de una manera decisiva para que esta fiesta sea una realidad y un éxito.
 De hecho, el mercado vetón ha conseguido este año superar el medio centenar de puestos, una buena parte de ellos montados por los propios vecinos del municipio y otros. Además, la representación teatral realizada en la noche del pasado viernes en el Castro de Ulaca consiguió superar las previsiones más optimistas, ya que se dieron cita en el opidum vetón más de 2.500 personas, como confirmaron los organizadores. Es el año que más personas ha reunido la escenificación que se lleva a cabo en el altar de los sacrificios. Los músicos de Taranis, por tercer año consecutivo, animaron a un público entregado en una noche auténticamente mágica, con la emoción a flor de piel, para después dar paso al grupo de Teatro de Solosancho, en una representación cuyo tema central era la curandería, la sanación de enfermedades y el cuidado de enfermos, bajo la dirección una vez más de Pilar Rodríguez y la ayuda de Mercedes Serret.
 Este tema de las sanaciones es el lema central sobre el que este año van a girar las actividades que se realicen en Luna Celta. De hecho hoy está previsto que, a partir de las 14 horas diversas tribus celtas vetonas protagonizarán un montaje teatral por el mercadillo celta-vetón representando diversos aspectos relacionados con la sanación, la curandería y la enfermedad entre los celtas-vetones de Ulaca.
 Ayer precisamente estas tribus participaron en el desfile que se llevó a cabo por las calles de Solosancho. Antes del desfile, desde un escenario habilitado a tal fin, se fueron presentado cada una de  estas tribus. En primer lugar los llamados Pierenses, integrada por diez miembros que se dedican a cuidar del ganado y al cultivo, como reconocía uno de sus integrantes. Otra de las tribus que se presentó fue la de Chivitanos, formada por 18 miembros que defienden al poblado, como reconoció otro de sus miembros. Los Fuenlencios  es una tribu de un poblado lejano,  Fuenlabrada, como reconoció uno de sus representantes, que se habían desplazado a Solosancho para participar en la Luna Celta.
 Los Águilas formalizaron la tribu más retoña, pues sus integrantes dijeron que se habían independizado de los adultos. Por último se presento la tribu de los Hidalgos, la más numerosa, integrada por  20 personas, más  los  niños.
  A las tribus se incorporaron personajes mitológicos animados por Circo Ciro y Taranis, que atemorizaron a los más pequeños.
 El desfile de todos estos personajes daba pie a la apertura del mercado, que este año ha contado con más de medio centenar de puestos artesanos, de alimentación, textiles y uno curioso, llamado el Rincón del Puerco, con sorteo del gallo y el acierto del peso de los dos cerditos que se encontraban en su interior.
 A lo largo de la tarde fueron diversos los actos que se fueron organizando  y que estaba previsto que culminaran con el concierto de música celta a cargo del grupo Frangel Folk.
 Hoy continuarán los actos en Solosancho. Por la mañana destacan los talleres deportivos y otro  de escritura Ogham en el que se explicarán los orígenes y significado de este tipo de escritura.
 Para las 14 horas está previsto uno de los actos centrales: diversas tribus vetonas protagonizarán un montaje teatral por el mercadillo celta-vetón representando diversos aspectos relacionados con la sanación, la curandería y la enfermedad entre los celtas-vetones de Ulaca. Luna Celta se cerrará con un fin de fiesta  y una gran queimada en el escenario principal del pueblo.

lunes, 20 de agosto de 2012

El dios Cernunnos

Hace unos años, en 2001, el Caldero de Gundestrup fue una de las piezas estrella de la exposición "Celtas y Vettones" celebrada en Ávila. Una de las escenas más conocidas de dicha pieza, que fue cedida por el Museo Nacional de Dinamarca, es la que representa al dios Cernunnos con un torque en la mano derecha -además de llevar uno puesto en el cuello- y una serpiente en la mano izquierda. Esta divinidad pancéltica, identificada con la abundancia y la fertilidad, se pensó que pudiera ser la representada en un conocido fragmento de cerámica numantina. Así lo creyeron estudiosos tan reputados como José María Blázquez, aunque últimas interpretaciones -como la que hoy traemos-, niegan dicha hipótesis. Sea cierto o no, con la excusa de dicho enigma histórico, al menos dejamos constancia de este importante dios del panteón céltico y de aquella ciudad arévaca que pasó a formar parte de la Historia Universal como símbolo de heroica resistencia.

La Comisión Ejecutiva responsable de las excavaciones de Numancia describía en 1912 la imagen pintada sobre una cerámica numantina como "una figura estilizada, con aspecto de ídolo, de frente, con vestidura blanca, los brazos levantados y corona con astas de venado". Tiendo en cuenta esta descripción, y sobre la base de los paralelismos formales existentes entre la imagen numantina y un grabado de Valcamónica (Italia), J.M. Blázquez interpretó esa figura como una representación de Cernunnos en la que el dios aparece de pie, con cuernas de ciervo, los brazos en alto como si se tratara de un orante y una túnica talar. Esta identificación, que ha sido aceptada mayoritariamente por la historiografía,
("La iconografía divina en Celtiberia: una revisión crítica", Silvia Alfayé Villa)

Cernunnos, en la mitología celta, es la deificación del animal macho cornudo. Dios relacionado con la fertilidad y la regeneración ctónica (del griego antiguo χθόνιος khthónios, ‘perteneciente a la tierra’, ‘de tierra’) y divinidad de la abundancia y amo de los animales salvajes. Su rasgo más particular son los cuernos de ciervo. En las representaciónes que se conservan, se le ve anciano, con orejas y cuernos de un ciervo, portando un torque al cuello y en la mano. Está a menudo acompañado por una serpiente con cabeza de carnero o simplemente, con cuernos, esta simbiosis simboliza fertilidad y renacimiento (en la tradición gaélica virilidad y renovación), vinculado con el mundo inferior.
Las informaciones exactas sobre el panteón celta provienen de los romanos. Por lo que se desconoce el nombre exacto que los antiguos celtas daban a la mayor parte de sus dioses incluyendo al dios con cuernos. El nombre Cernunnos es de origen latino, que significa "el cornudo" y solamente aparece inscrito en el llamado "Pilar de los navegantes" (Pilier des Nautes), un monumento galo-romano encontrado bajo la catedral de Notre Dame, en París, Francia en 1711. Dicho monumento se encuentra dedicado al emperador romano Tiberio por lo que su datación se remonta hacia el siglo I a.C.2.
Cernunnos aparece comunmente como amo de los animales salvajes, terrestres y acuáticos. Sin duda manifiesta la fuerza, el poder y la perennidad (simbolizada por el ramaje). Se le representa como el donador de un altar con un cesto de vituallas, pasteles y monedas.
La imagen frecuente de la serpiente con cuernos de carnero que acompaña al dios celta, lo asocia con la fertilidad y la regeneración ctónica, así como con la virilidad, prosperidad y abundanca. Otros animales que le acompañan en su rol de «Señor de las bestias» también reafirman dicho simbolismo.
Hallazgos arqueológicos demuestran que fue venerado en la costas al sur de Bretaña y en las Galias Transaplina y Cisalpina. Es asociado en Irlanda con la deidad Derg Corra. Los romanos lo identificaron como su dios Mercurio.
En España se ha encontrado una estela con la representación de este Dios en el Valle de Alcudia (Ciudad Real) relacionada con la migración celta oretana, así como en un vaso encontrado en Numancia.
Cernunnos, posiblemente sobreviviera en la España medieval y renacentista, en diferentes criaturas del folklore popular hispanico, como el Busgoso cantabro.



sábado, 11 de agosto de 2012

Fortaleza de Belmonte, Jornadas de Recreación Histórica

Unos dias de vacaciones.

La pasada semana, hemos estado realizando algunas rutas de senderismo por nuestras queridas Montañas. Siempre me ha parecido muy curioso que Castilla sea identificada con una tierra de campos. No es falso, y los campos ocupan una importante extensión de las tierras castellanas. Pero no menos notable es la presencia de montañas en toda la geografía castellana desde el sur hasta el norte.
Quizás sea esta la gran desconocida de nuestra naturaleza, la montaña. Y puede que quizás por ello continúa en gran parte siendo virgen. La montaña castellana no está masificada, aún pueden encontrarse lugares y caminos sin demasiada gente, donde disfrutar en soledad de la naturaleza que nos da nuestra tierra.


Castilla Regional

Hallado un anillo de oro de época visigoda en la cueva de Riocueva

El aro tiene una curiosa decoración formada por cuatro letras enfrentadas similares a algunas estelas cántabras del Valle de Buelna
Las excavaciones que se vienen realizando en la cueva Riocueva de Entrambasaguas ya ha comenzado a dar frutos porque los arqueólogos que trabajan en el yacimiento han encontrado un "excepcional" anillo de oro de la época visigoda.
La pieza presenta una "curiosa" decoración formada por cuatro letras enfrentadas de dos en dos, dispuestas de forma muy similar a los segmentos de círculo que adornan algunas de las estelas discoideas gigantes cántabras del Valle de Buelna.
Esas letras parecen formar la palabra PAVL(A), seguramente el nombre de la persona que lo llevaba puesto cuando fue enterrada en la cueva. Su reducido diámetro permite suponer que Paula era apenas una niña cuando murió, señala el Ejecutivo.
En esta época el oro solía mezclarse con plata para la elaboración de joyas y monedas. El anillo de Riocueva ha sido analizado y contiene un 80% de oro y un 20% de plata.
Aunque se trata de objetos bastante frecuentes en los contextos funerarios de época visigoda, lo habitual es que los anillos sean de bronce o más raramente de plata, lo que convierte a este ejemplar en una pieza excepcional.
La primera campaña de excavación en este yacimiento se desarrolló en el otoño de 2011, con financiación de la Consejería de Educación, Cultura y Deporte del Gobierno de Cantabria .
Contó con la participación de una docena de voluntarios que, bajo la dirección de los arqueólogos José Angel Hierro Gárate y Enrique Gutiérrez Cuenca, excavaron en diferentes puntos y realizaron una prospección sistemática de las galerías.
En esos trabajos se recuperaron restos humanos de al menos cuatro individuos, fechados por, carbono 14, en torno a los siglos VII y VIII, y un buen número de objetos que les acompañaban en su última morada.
La excavación llevada a cabo en Riocueva se integra dentro del Proyecto Mauranus, dedicado al estudio de la Tardoantigüedad y la Alta Edad Media en Cantabria , a través de la arqueología.
La investigación tiene un enfoque multidisciplinar y cuenta con la colaboración y el asesoramiento de numerosos especialistas de diversas instituciones, como la Universidad de Cantabria (UC), el Hospital Universitario Marqués de Valdecilla, la Universidad de Valencia, la Universidad del País Vasco, la Universidad Autónoma de Madrid, la Universidad Complutense de Madrid, la Universidad de Poznan (Polonia), el Museo de Altamira o el Museo de Prehistoria y Arqueología de Cantabria .
Esta colaboración está permitiendo realizar estudios sobre el yacimiento y sus materiales en diferentes campos, alguno de ellos pioneros en la región: análisis de paleomicrobiología, estudios de paleodieta, análisis químicos de materiales, estudios antropológicos, arqueobotánicos, etc.
Además, los materiales arqueológicos están contribuyendo en gran medida a mejorar el conocimiento sobre las producciones metálicas y alfareras de los inicios de la Edad Media en Cantabria .
Teniendo en cuenta la pequeña superficie excavada durante 2011, todo hace suponer que el número de hallazgos relevantes puede repetirse en las siguientes campañas, aumentando, si cabe, la importancia de un yacimiento que está llamado a convertirse en una referencia clave para el estudio arqueológico de los inicios de la Alta Edad Media en el norte peninsular.
Está previsto retomar las excavaciones en septiembre de 2012.
La cueva de Riocueva
Hace unos 1.300 años, a finales de la época visigoda, los habitantes de una aldea cercana utilizaron la cueva de Riocueva, situada muy cerca de Hoznayo (Entrambasaguas, Cantabria ), para dar sepultura a algunos miembros de la comunidad.
Las galerías interiores de la gruta, que ya había sido ocupada en tiempos prehistóricos, se convirtieron así en un improvisado cementerio a comienzos de la Edad Media.
La costumbre de enterrar en las cuevas, frecuente en Cantabria durante la Prehistoria, desapareció durante milenios y sólo se recuperó, de forma esporádica, en algunos lugares en época visigoda, sin que aún estén claros los motivos.
Aunque lo habitual en esos momentos de inicios de la Edad Media era que los muertos descansasen en cementerios al aire libre, por alguna razón algunos individuos fueron sepultados en el interior de cuevas.
Los hallazgos realizados en la primera campaña aportan una importante información sobre los modos de vida de las poblaciones rurales en época visigoda: cómo vestían, qué comían, qué tipo de utensilios usaban en sus tareas cotidianas, con qué se adornaban, cuáles eran las materias primas que utilizaban, etc.
Su relevancia es mayor si se tiene en cuenta que se trata de una época apenas conocida de la historia de la región.
Algunos de los objetos recuperados no habían sido documentados hasta la actualidad en yacimientos de ese periodo en Cantabria , como una copa de vidrio, un anzuelo, cuentas de collar de pasta vítrea de forma tubular e incluso restos de tejido o granos de cereal (mijo).
Además, los difuntos estaban acompañados de vasijas de cerámica, cuchillos, ganchos de huso, una cadenilla de bronce y al menos un recipiente de hierro chapado en ese mismo metal.
También se han conservado varios elementos correspondientes a prendas de vestir y a calzado, como tachuelas de hierro utilizadas en las suelas de las botas o sandalias y el hebijón de cobre de un broche de cinturón.
Aunque, sin duda, el hallazgo más relevante ha sido el de un pequeño anillo de oro con una inscripción.

lunes, 6 de agosto de 2012

Cuando gritaban Castilla...

Mercado medieval en Berlanga de Duero

La localidad soriana de Berlanga de Duero celebra este fin de semana la decimotercera edición de su mercado medieval. Durante dos días - el sábado 11 y el domingo 12 - Berlanga recordará uno de los momentos más apasionantes de nuestra historia: la Edad Media.
El ayuntamiento de la localidad tiene previsto celebrar multitud de actividades e, incluso, el sábado a partir de las 21.30 horas en la Plaza del Mercado tendrá lugar lo que han denominado “cena cidiana”, una cena en la que repartirán pan y chorizo a precio muy popular y con la que pretenden recordar la figura del Campeador ya que el Cid tiene importantes vínculos con Berlanga. Según recoge la Crónica General de 1344, el Cid fue alcalde de Berlanga de Duero. Además, y tal y como recoge el Cantar, Berlanga sirvió de posada a las hijas del Cid en su regreso a Valencia.


viernes, 3 de agosto de 2012

Diego Porcelos y su politica en el condado de Castilla

Diego Rodríguez, más conocido como Diego Rodríguez Porcelos o Diego Porcelos, fue conde de Castilla (873 - c.885), tras la muerte de su padre, Rodrigo. La muerte del primer conde de Castilla, Rodrigo, ocurrió el 4-X-873, heredando el condado su hijo Diego. Éste va a ser el primer caso en el que el título de conde va a ser hereditario en el reino de Asturias. Quizás se deba a la deuda que Alfonso III el Magno había contraído con su padre cuando éste le ayudó a recuperar el trono asturiano.
El periodo de gobierno de Diego Rodríguez está marcado por tres acontecimientos:

Definitivo afianzamiento de la frontera en el valle del Ebro, en colaboración con un nuevo magnate, el conde de Álava, Vela Jiménez.
Creación de una nueva línea defensiva más al sur, siguiendo el curso del río Arlanzón.

Restauración de la antigua sede episcopal de Oca.

Parece evidente que hizo frente a un gran ejército árabe y logró afianzar la frontera en el valle del Ebro desde su base de Pancorvo, creando también posteriormente una línea defensiva en el río Arlanzón. No debemos olvidar que el siglo anterior se inició la Reconquista, con la batalla de Covadonga, en el año 722, y que a partir de entonces, los reyes, primero en Oviedo, y luego en León, confiaban la defensa de las zonas fronterizas a condes y magnates. Es el caso de Diego Porcelos que continuó la labor de su padre Rodrigo por los valles de las actuales merindades, el nacimiento del Ebro y parte de las montañas de Palencia. El valle del Ebro riojano había sido la entrada natural de la mayor parte de los avances musulmanes contra Álava y Castilla y estaba jalonado de fortalezas como Pancorvo, Cellorigo, Cerezo de Río Tirón, Ibrillos y Grañón, que formaban una línea defensiva entre los Obarenes y la Sierra de la Demanda. Detrás de esta línea de castillos se desarrolló una colonización muy activa en las orillas del Tirón y en las estribaciones de los Montes de Oca. Remontando el Ebro los árabes se dirigieron primero contra Cellorigo, defendida por Vela Jiménez, que resistió el ataque; después avanzaron sobre Pancorvo, defendida por Diego Rodríguez, que también resistió. Viendo que la entrada por los Montes Obarenes era imposible, se dirigen hacia una zona recién ocupada por los castellanos: las nuevas fortalezas a orillas del Arlanzón, que aún no estaban suficientemente organizadas.
Oca es la antigua Auca Patricia, sede episcopal ya en época visigoda. El conde restaura la sede episcopal y además, ésta se ve favorecida por numerosas donaciones del conde; parece que esta actitud se deba a que en los dominios del obispado de Valpuesta no se veía reconocida su autoridad. Es posible que en esta zona de Oca siempre hubieran quedado poblaciones y fortificaciones aunque no organizadas por el reino asturiano. Sin embargo es ahora cuando empieza a ser parte del reino asturiano gracias a la labor del conde Diego Rodríguez. La repoblación definitiva parece que se hizo entre los años 873 y 880, según tres documentos confirmados por el conde Diego y el rey Alfonso. En esta ciudad de Oca reconstruyó el monasterio y la iglesia de San Félix y Santa María, disponiendo allí su enterramiento. Hay quien afirma que bajo su patrocinio se construyó también el monasterio de San Pedro de Cardeña, lo cual, resulta de todo modo imposible si esta gran abadía se fundó en el 899.
También fue el repoblador de Ubierna y Burgos entre los años 882 y 884, bajo mandato de Alfonso III. Así lo indican los Anales Castellanos Primeros:
“In era DCCCCXX · populavit Didacus commes Burgus et Auvirna, pro iussionem domno Adefonso. Regnavit Adefonsus rex annos XVI et migravit a secculo in mense decembris· et suscepit ipso regno filio eius Garsea.”
En la era 920 (año 882) el conde Diego pobló Burgos y Ubierna por mandato del señor Alfonso. El rey Alfonso reinó 16 años, falleció en el mes de diciembre y le sucedió en el reino su hijo García.
También lo confirman los Anales Castellanos Segundos:
“Sub era DCCCCXX populavit Didacus comes Burgus et Oiurna.”
Bajo la era 920 (año 882) el conde Diego pobló Burgos y Ubierna.
Diego Rodríguez Porcelos fundó Burgos al amparo del cerro del actual castillo. Años más tarde se construyó una muralla alrededor de la ciudad para defenderla. Para entrar en la ciudad había en la muralla varias puertas importantes, de las cuales quedan restos de cinco.
Por el Occidente el conde Diego recuperó la zona entre el páramo y la orilla del Pisuerga, y parece muy probable que Diego Rodríguez, señor de Amaya, fuera también el fundador de una nueva villa cercana a Castrogeriz, Villadiego (880), villa a la que dio su nombre, según aparece en los documentos desde comienzos del siglo X, algunos años antes de que él mismo emprendiera la gran obra de la fundación o repoblación de Burgos por mandato del Rey Alfonso III el Magno.
No llegó a tener el gobierno sobre el condado de Álava, en manos de Vela Jiménez, gobierno que sí ostentó anteriormente su padre.
El final del conde Diego, a quien apodaron “Porcelos” sin conocer muy bien por qué (¿“Porcelo se deriva de porco”?, resulta un tanto oscuro. Las crónicas no se ponen de acuerdo en la fecha y el lugar de su muerte. Parece que la fecha más probable es el 885. Unas crónicas sitúan su muerte en la localidad burgalesa de Cornudilla, aunque otras dicen que su cuerpo se encuentra enterrado en las ruinas de la ermita de San Felices de Oca (actual Villafranca Montes de Oca), lugar que como hemos indicado anteriormente, él dispuso para su enterramiento. De todas las maneras, ambas noticias no son contradictorias, ya que es perfectamente posible que el conde muriera en un lugar y esté enterrado en otro diferente.
Casi nada es seguro al hablar del período de gobierno de Diego Rodríguez, y mucho menos al estudiar cuándo y cómo acabó su vida. La Crónica Najerense sitúa la muerte del Diego en el año 875, fecha inadmisible pues repobló más tarde Burgos y Ubierna. Sería más razonable suponer la equivocación de una cifra en la fecha y situarla en el 885, ya que a partir de entonces ya no existe ninguna referencia al conde Diego.
Por otra parte, esa misma crónica al hablar de su muerte utiliza el término “occisus”, que indica que murió con violencia, o sea, ejecutado o asesinado. Precisamente en el 885 se produjo la rebelión contra Alfonso III del conde Hermenegildo Pérez, hijo de Pedro Theón. Tanto Pedro Theón como Rodrigo fueron hombres de la mayor confianza para el rey y por esos sus hijos continuaron siendo condes. Luego puede ser probable que Diego apoyara esta revuelta y corriera la misma suerte que los demás nobles: Hermenegildo Pérez, Hanno... y fuera ejecutado. Esto está en consonancia con el hecho de que, a pesar de su importante tarea en el condado, Porcelos se vio enemistado con el rey Alfonso III, quién retiró su apoyo a la familia de Diego tras su muerte en el 885, de manera que sus sucesores no volvieron a aparecer en la documentación medieval ostentando ningún título en Castilla.
También nos dice la Crónica Najerense que fue enterrado en Cornuta (Cornudilla, Burgos), aunque, como indicamos más arriba, otros dicen que lo fue en la iglesia de San Felices de Oca.
Un testimonio oral, de que el conde estuvo enterrado en Cornudilla, es el de la abuela materna de quien ha recopilado estos datos de su vida, Valentina de Miguel Velasco, que murió el año 1959. La casa de mi abuela, que aún existe, estaba y está situada detrás de la Iglesia del pueblo, y desde sus ventanas se puede contemplar el antiguo cementerio que en otros tiempos estaba en la parte trasera de la iglesia. Me cuentan mis hermanas mayores que en alguna ocasión la abuela, desde la ventana de la cocina les señalaba el lugar donde había estado o estaba enterrado Diego Porcelos.
En un artículo publicado en Internet por el Patronato de Turismo de Burgos, leemos en relación con la muerte de Porcelos, al describir los pueblos de la Bureba: “…Cornudilla suena con voz fúnebre en los Anales castellanos: En el año 885 fue muerto en Cornudilla el conde Diego Porcelos. Con este laconismo desaparece de la historia el fundador de la ciudad de Burgos”.
Este “laconismo” y este misterio con el que se silencia la muerte de un personaje de tal importancia, se presta, al menos, a múltiples interpretaciones y sospechas, sobre cuáles pudieran ser las verdaderas causas del asesinato de Porcelos. ¿Murió el conde en el fragor de la batalla o tal vez fue asesinado por causas muy diferentes al enfrentamiento bélico contra los musulmanes? ¿Por qué no se habla nada de las circunstancias que rodearon su muerte? ¿Quizás el poder influyente de la familia actuó para que se silenciaran los verdaderos motivos de la muerte del conde, porque no favorecían a su anterior trayectoria política? No faltan quienes, con cierta lógica, y entre los cuales me encuentro, vean en este silencio un imperativo del poder que la familia poseía, para ocultar que Diego Porcelos fue asesinado como venganza de todo un pueblo, por sus frecuentes desmanes y abusos sexuales en los lugares por donde pasaba, entre los que se encuentra la villa de Cornudilla.
Acaba con Diego Porcedlos la historia del condado de Castilla gobernado por un único conde. A partir de ahora serán varios los personajes con título condal que van a aparecer en tierras de Castilla.
Se conserva un monumento ecuestre en memoria del fundador de la ciudad de Burgos en la Plaza de San Juan de esta capital; el autor de la misma es Juan de Ávalos. Está construido en bronce y se inauguró en 1983.
Otra estatua que honra la memoria del conde es la que figura en el Arco de Santa María (s. XVI) de la misma ciudad, obra de Francisco de Colonia (1535). Ocupa el centro del cuerpo inferior, acompañado por los jueces de Castilla, Nuño Rasura, a la izquierda, y Laín Calvo, a la derecha.
Después de su muerte, el Condado de Castilla se divide en varios condados entre 885 y 931, fecha en la que toma el control de todos los condados el conde Fernán González.

DE LA CRUZ, FRAY VALENTÍN: Burgos: Capitanes Insignes. Caja de Ahorros Municipal. 1981.
PÉREZ DE URBEL, J.: El condado de Castilla. Los trescientos años en que se hizo Castilla, Madrid, 1969.
SUÁREZ FERNÁNDEZ, L.: Historia de España en la Edad Media, Madrid, 1978.
SÁNCHEZ ALBORNOZ, C.: Orígenes de la nación española. El reino Astur, Instituto de Estudios Asturianos, 1964