viernes, 27 de julio de 2012

Actuaciones que se atribuyen a Alvar Fañez

En fechas no bien determinadas: mandó construir el Castillo de Huelves; participó en la reconquista de las poblaciones de Alcocer (una de cuyas puertas lleva su nombre), Horche, Mondéjar, Romanones, Tendilla, Santaver (en el curso alto del Guadiela), Toledo, Valdeavero (hasta entonces dependiente de Alcolea del Torote, pasó luego a ser señorío prelaticio y después real). En Tendilla, provincia de Guadalajara, existe un cerro que llaman de Barafañez, en su honor. En Huete, provincia de Cuenca, también reconquistado por las huestes de Alfonso VI, hay un cerro llamado Álvar Fáñez.
 En 1077 reconquistó Medina del Campo.

Entre 1085 y 1086 fue gobernador de Valencia.

La noche del 23 de junio de 1085, en camino hacia Guadalajara, reconquistó la villa de Horche de los moros. Hay allí un monumento a Álvar Fáñez que conmemora el acontecimiento.

Al día siguiente, día de San Juan, en una arriesgada acción de sus tropas, reconquistó la ciudad amurallada de Guadalajara. Todavía se conserva allí el Torreón de Alvarfáñez por donde se dice entró a la ciudad. Afirman algunos historiadores que sus pobladores le expresaron su reconocimiento incorporando su figura en el escudo de la ciudad.

En 1086 fue derrotado en Peñafiel por los almorávides dirigidos por Yusuf ibn Tasufin.

El 23/10/1086 encabeza la carga de las tropas castellanas de Alfonso VI que en la batalla de Zalaca, en las cercanías de Badajoz, fueron derrotadas por los almorávides de Yusuf ibn Tasufin.

En 1088 manda las fuerzas que saquean la zona y toman la fortaleza de Aledo en Murcia.
 A finales de 1088 o comienzos de 1089 encabezó una expedición militar de castigo contra el rey Abd Allah al-Muzaffar de la taifa de Granada debido a la ayuda que el rey andalusí había prestado al Imperio almorávide.

En 1091 colaboró con las tropas del rey Al-Mu'tamid de Sevilla contra los almorávides, pero fue derrotado en Almodóvar del Río (actual provincia de Córdoba).

A fines del siglo XI, como parte de la repoblación de la zona, fundó el pueblo de Íscar. El acontecimiento es rememorado por el infante Don Juan Manuel en su obra El Conde Lucanor cuando dice «Don Álvar Háñez era muy buen omne et muy onrado et pobló a Ixcar».

En 1097 es nombrado gobernador de las fortalezas fronterizas del valle del Tajo y Guadiela: Santaver y Zorita de los Canes. Defendiendo esa región se mismo año es derrotado por el gobernador almorávide de Murcia, Muhammad ibn Aisa (hijo del emir Yusuf ibn Tasufin) cerca de Cuenca, perdiendo esta ciudad, que reconquistaría, por muy breve periodo, en 1111.

En la primavera de 1108 dirigió los ejércitos castellanos en la batalla de Uclés, sufriendo una grave derrota ante los ejércitos de Yusuf ibn Tasufin. En esa batalla fue muerto el infante Sancho Alfónsez, hijo del rey Alfonso VI. Álvar Fáñez logró eludir el cerco almorávide, dirigiéndose hacia el norte para proteger los cauces alto y medio del río Tajo.

Tras la muerte de Alfonso VI en 1109, Urraca I le otorgó el título de I señor de Peñafiel y lo designó tenente y jefe militar de la ciudad de Toledo (Toletule dux), defendiéndola ese año del cerco del ejército almorávide, que había vencido en Uclés.

Reconquistó Cuenca en 1111, aunque solo pudo mantener la plaza por un corto tiempo.

Alrededor del año 1112 fue alcaide del castillo de Peñafiel.

Álvar Fáñez fue asimismo señor de Sotragero, de Villafañe y de Zorita de los Canes.


 

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