lunes, 23 de enero de 2012

BEATO de San Millán de la Cogolla - Siglo X - La Rioja

Este Beato presenta un interés muy especial porque, además de ser considerado como una de las obras más típicas del escritorio emilianense, es también el más completo de los creados en San Millán de la Cogolla. A ello hay que añadir que fue confeccionado en dos fases, con estilos muy diferentes, pero manteniendo la impronta inconfundible de las obras de este monasterio.
En efecto, fue escrito en dos épocas, la primera, hasta el folio 228 a finales del siglo X, en pergamino de baja calidad, lo que indica que fue desarrollado en tiempos difíciles para el monasterio riojano, posiblemente en unos momentos en que Almanzor estaba arrasando gran parte de los reinos cristianos, de lo que tampoco se libró San Millán. El resto, hasta el folio 282, fue continuado a fines del siglo XI o principios del XII.
Fue así mismo miniado en dos fases. La primera, en estilo mozárabe. atribuida a Albino y algunos colaboradores, llega hasta el folio 92, además de algunas páginas intercaladas en el resto del manuscrito. El Beato no se continúa hasta finales del siglo XI o principios del XII, en pleno apogeo del monasterio, pero ya en un estilo que anuncia el nuevo arte románico, aunque en esa fase tampoco se termina completamente, pues han quedado algunos espacios en blanco. Esta segunda fase, de los años finales del siglo XI, es contemporánea del Beato de Silos, comenzado en 1091, aunque no fue terminado hasta 1109.
Por otro lado, mientras las miniaturas del siglo X, de fecha de ejecución aproximada a la de la mayor parte del texto, siguen la tradición pictórica de la familia I, las de la segunda fase parece basarse en la rama IIab, como el Beato de Saint-Sever, con el que además ofrece algunas similitudes estilísticas.

Soldados de infanteria del beato de las Huelgas S XII

Beato de las Huelgas. Siglo XII castellano - Burgos -

Según consta en su colofón, este manuscrito fue terminado en septiembre del año 1220 y había sido encargado por una dama, a la que el autor llama "N", "siempre generosa con Dios y con los hombres" que "tendió su mano a la Bendita Virgen María y al Bendito Juan Evangelista". En principio se había considerado que esa dama era la reina Berenguela, viuda de Alfonso IX de León e hija de Alfonso VIII y Leonor, que había solicitado el Beato para su uso en Santa María la Real de Las Huelgas, monasterio femenino dedicado a la Virgen que había sido fundado por sus padres en 1187, y donde aún permanecía este manuscrito en el siglo XVIII. Sin embargo, tras un estudio detallado de la dedicatoria que existe en su colofón, la teoría actual es que habría sido encargado por Sancha García, abadesa de Las Huelgas en la época de creación del manuscrito. De lo que no hay duda, debido al tamaño y la calidad del manuscrito, decorado profusamente con oro y plata, es de que se hizo a petición de una persona de alto rango
En cuanto al scriptorium de origen no parece probable que fuera Las Huelgas, de donde no se conocen otras obras. Se supone que pudo ser algún monasterio del entorno burgalés, posiblemente San Pedro de Cardeña, aunque parece seguro que en su iluminación participaron al menos dos artistas toledanos.
La encuadernación actual no es la original, habiendo sido sustituida posiblemente en el siglo XIV, momento en que además se reforzaron algunos dobles folios. El libro se ha debido utilizar mucho porque, aunque su estado de conservación es bueno, el pergamino está desgastado en los bordes y en muchos puntos se han repintado las letras.
No se tienen noticias del manuscrito entre el año 1770 en el que lo estudió E. Flórez en el Monasterio de las Huelgas, donde debió permanecer hasta la desamortización de Madof de 1869, y 1910 en que fue vendido a John Pierpont Morgan. Desde entonces pertenece a la Morgan Pierpont Library de Nueva York.